Imágenes cotidianas en una instalación

ROCA (AR).- Algunas obras de arte pueden ser exhibidas en cualquier espacio, aún con ciertas condiciones. Pero otras encuentran su marco en el lugar donde están emplazadas. Los juegos de luces, las paredes que las sostienen, incluso el olor y la temperatura del ambiente influyen. Este es el caso de la instalación realizada por tres artistas plásticos roquenses para la Fiesta Nacional de la Manzana. «Sobremesa», consta de dos estructuras de hierro y tela posicionadas entre los árboles de la plaza Belgrano, a diez metros de altura e iluminadas por varios reflectores. ¿Qué representa? Obviamente, el fruto homenajeado por la fiesta, pero a partir de una mirada diferente.

Los autores son Nora Mocciola, Alejandra Hernández y Horacio Díaz, tres plásticos de la ciudad, muy destacados dentro del ambiente.

«Se trató de representar el folclore de pelar la manzana, con las historias cotidianas que le significa eso a cada familia», explicó Hernández. «En mi casa, cuando se pelaba la manzana de una vez, si lo podías lograr, servía para ahuyentar al diablo. En otras historias se decía que así también se espantaba a las brujas o que te casabas», agregó.

Otras de las cosas que se quiso reflejar -tal es así que le puso el nombre a la muestra- fue el instante en el que el padre o la madre comparte con el resto de la familia luego de la cena o el almuerzo. Es que, cuando los hijos son chicos, es común que la sobremesa esté de la mano del «reparto» de una fruta. Se empieza a partir de que los chicos no saben utilizar el cuchillo, pero que el padre pele la manzana y la reparta a sus hijos, es una costumbre que se alimenta por tradición.

Las dos estructuras están separadas del suelo unos cuatro metros, pero penden de tanzas y sogas colocadas a una altura de más de 10. Los reflectores apostados en la plaza permiten un juego de luces y sombras muy particular, apor

tando un arte distinto a los festejos. Queda bien claro que la fiesta no es todo stands y música, también hay lugar para otros eventos y la instalación presentada por este grupo de artistas locales es un ejemplo de eso.

Una manzana pelada y rebanada en discos se contrapone con la cáscara que, en una cascada centrípeta, cuelga desde la punta de un árbol. Son dos formas de ver un todo: según lo que falta (la fruta), o según lo que sobra (la cáscara). O tal vez haya otras interpretaciones, esa es otra de las particularidades de las instalaciones: generan distintas sensaciones según el momento en que se las mire. En este caso, no será lo mismo si esta nublado o hay sol, si es de noche o de día. Por esa razón se recomienda darse una vuelta cada día de la fiesta: seguramente se la verá distinta cada vez.

Nota asociada: La Manzana tuvo una tarde lluviosa y una noche de lujo

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