Impuestos regionales distorsivos afectan la competitividad

Los costos internos impactan de manera gravitante entre los productores que apuntan a los mercados externos.





La alícuota que cobra la provincia por el impuesto a los Ingresos Brutos es del 3 por ciento, que sumada a la tasa municipal del 1,5, quita competitividad no sólo sobre la oferta de todos los productos regionales que se dirigen hacia los mercados externos sino también para todos aquellos que se comercializan en el mercado interno nacional.

Para el caso específico de los chocolates, Benito Secco señaló que las «posibilidades de exportar cada vez se acotan más por el fuerte incremento que hay en los costos internos. Tanto Ingresos Brutos como la tasa municipal son gravámenes que nos quitan posibilidades de ganar nuevos mercados».

Pero tampoco la política fiscal nacional ayuda al sector. El actual sistema impositivo grava la inversión y las exportaciones.

La última reforma profundiza la difícil situación del sector porque introdujo dos impuestos perjudiciales para la competitividad: a los intereses y a la renta mínima presunta. Afectan asimismo a los regímenes de percepción que se aplican en el cobro de IVA.

En este sentido, es importante destacar que cerca del 70 por ciento de las ventas de la empresa chocolatera son regionales, el 20 por ciento se orienta hacia los grandes centros urbanos nacionales y el resto es colocado en el exterior, especialmente en Chile y Brasil.

«La devaluación que sufrió el Real por ahora nos quita posibilidades de continuar un comercio fluido con el vecino país y por eso reorientamos parte de esa oferta hacia las góndolas de los supermercados porteños», destacó el empresario.

En ese sentido Secco remarcó que es en este nicho donde también encuentran dificultades para colocar su producción no por una cuestión de calidad sino por una de costos.

«La oferta de Mendoza, por dar un ejemplo cualquiera, está entrando en los supermercadados con menores costos ya que la provincia no tiene impuestos distorsivos que afecten los costos de la producción de chocolate», protestó Secco.

Asimismo señaló que «tan sólo pedimos una baja sobre estos impuestos para las ventas mayoristas, que son las que se orientan hacia los súper e hipermercados de Buenos Aires. La misma repercutiría en forma positiva en muchos aspectos ya que podríamos producir mucho más y esto significa una mayor ocupación de personal».

«Conforme a las estadísticas oficiales, el sector privado de Bariloche aporta en todo concepto más de 30 millones de pesos al Estado provincial en concepto del pago que efectúa por Ingresos Brutos. Eso es mucho dinero para una economía resentida como la que hoy se observa en Bariloche», destacó por otra parte Ernesto Wood, presidente de la Cámara de Comercio local en diálogo con «Río Negro».

Javier Lojo


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