«Indignada, dolida, rabiosa…»

 

Tengo 66 años recién cumplidos y estoy harta de que me roben en complicidad con las autoridades, quienes esgrimen que «por ser menores» no puede hacerse nada.

Señores, estoy harta, indignada, dolida, rabiosa y no sé cuántas cosas más ante la impunidad con que es permitido el accionar de estas personas. ¿Cuáles son mis derechos? ¿Hasta dónde tengo que permitir que en mi propia cara las autoridades esgriman que no existe institución en la región que pueda cobijar a estos «menores» que, al tener padres, les deben ser entregados; que debe haber testigos oculares del hecho para poder arrestarlos y miles de estupideces más?

Tuve la desgracia de haber sido perjudicada varias veces y jamás, pero jamás, obtuve resultado satisfactorio; al contrario, frustración es lo que obtuve, lo que me deja claro que mis derechos no existen pero sí los de los demás.

¿Qué se esconde detrás de los derechos del menor? ¿Quién o quiénes se amparan para llenarse los bolsillos a costa del prójimo? ¿Por qué si se roba para comer se es penado pero si se pisotea a los demás siendo menor se es encubierto?

¡Basta, basta! ¿Quién o quiénes son los que le ponen el cascabel al gato? ¿Quién o quiénes se escudan detrás? No puedo creer que nadie pueda terminar con esta epidemia.

Fui educada con conceptos claros y precisos: honestidad, trabajo fecundo y amor a la familia; no existe mayor satisfacción que obtener algo en la vida a través del esfuerzo propio. Esto lo traspasé a mis hijos e intento hacerlo con mis nietos, pero ¿saben qué?: el sistema les enseña todo lo contrario.

Es mi más ferviente anhelo que estas líneas puedan llegar a la conciencia de las autoridades responsables, si es que la tienen. Basta, señores; si no lo hacen por mi humilde persona háganlo por sus propios mayores, que pueden llegar a estar en las mismas condiciones en que hoy me encuentro… y les aseguro que es muy penoso.

No todo lo que se ve es blanco ni todo lo que brilla es oro; un dicho tan antiguo pero tan real como la existencia misma de la humanidad.

Al que le calce el zapato, espero que lo sepa caminar.

 

Alicia de Castro

DNI 4.428.024

Roca


 

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