Infraestructura, tema pendiente en Brasil



Ana fernández (AFP)

Las infraestructuras siguen siendo la asignatura pendiente del Brasil, cuyo exitoso modelo económico, que ha creado 14 millones de empleos en menos de una década, fue objeto de análisis en el Foro Económico Mundial de Davos. “La infraestructura es uno de los principales desafíos para Brasil”, dijo el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, quien apuntó que es el mismo problema para el resto de Latinoamérica. Brasil –dijo– “probablemente invierte 2,5% del PIB, pero no es suficiente”, dijo Moreno, quien recordó que es más caro transportar para este país un contenedor de Colombia, que desde Canadá. El secretario ejecutivo del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio, Alessandro Teixera, recordó que durante más de dos décadas Brasil sufrió un “apagón” en este sector y ha habido que reconstruir desde carreteras, pasando por aeropuertos o puertos. Otros desafíos son la fuerte imposición en el país, en particular en los Estados, y la reforma de la Previdencia o seguro social brasileño, reconoció Teixera, quien admitió que las reformas de estos sectores van a tomar “mucho tiempo”. No obstante, la sexta economía presenta una hoja de servicios inmejorable: un desempleo del 4% que podría acabar el 2012 en el 3,5% (13% hace una década), una previsión de crecimiento del 4% para este año –superior a la del año pasado pese a la crisis de Europa que se hace sentir ya en otras partes del mundo–, una inflación por debajo del 5%, una deuda reducida y exportaciones por 256.041 millones de dólares el pasado año. Un sistema económico que ha sabido combinar crecimiento con inclusión social, elogian todos los expertos. Muchos critican que sigue siendo un exportador de commodities, pero no conviene olvidar, recordó Teixera, que es el tercer país manufacturero del mundo, por detrás de China, con el que mantiene superávit comercial. “La calidad del comercio con China no es el ideal, porque estamos exportando sobre todo commodities e importamos manufacturas”, dijo el canciller Antonio Patriota. “Por eso estamos haciendo hincapié en la agenda internacional en socios que nos pueden traer beneficios en el frente científico, tecnológico y en innovación además de nuevas oportunidades económicas. Para ser un jugador mundial, necesitás ser un socio global, dijo Patriota, que dejó claro que el gigante sudamericano quiere mantener relaciones con todas las regiones del mundo. Además aseguró que el país no tiene vocación de convertirse en una potencia militar, ni nuclear y por el contrario aboga por la diplomacia y el diálogo. Ante la ausencia de la presidenta Dilma Rousseff en Davos, que prefirió ir al Foro Social de Porto Alegre y viajar después a Cuba, Patriota ha sido el máximo representante del Brasil en el Foro, donde estuvo acompañado por varios presidentes de empresas punteras brasileñas. “Hay gran interés por lo que tenemos que decir”, aseguró el ministro a la prensa en un hotel de Davos. “Estamos en un momento en que Brasil se afirma como una fuerza en el campo económico mundial”, dijo Patriota, que considera que “tal vez no haya tanta necesidad como en el pasado de convencer a los líderes del mundo” de la solidez de la economía brasileña y de la importancia que ha asumido el gigante sudamericano en el panorama geopolítico mundial. Brasil albergará del 20 al 22 de junio la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, Río+20, veinte años después de la Cumbre de la Tierra de 1992. En 2014 albergará la Copa del Mundo de fútbol y los Juegos Olímpicos en 2016.


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