Ingenio constructivo para pasar la crisis

Una firma familiar dedicada a la fabricación de tráileres y módulos habitacionales tuvo que generar alternativas en su negocio. Cambió las ventas por el alquiler. Los propietarios esperan que la actividad petrolera repunte este año.



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Kiter Simha funciona en un predio del Parque Industrial.(Foto: Mauro pérez )

Energía Mundo pyme

En 2015 fabricábamos tres tráileres por mes y en 2016 hicimos tres unidades en todo el año. Tuvimos que desprendernos de la mitad del personal”. Juan Iruretagoyena es el gerente comercial de Kiter Simha y describe con crudeza cómo la crisis petrolera afectó a su pyme, una de las tantas que componen la cadena de valor del sector.

“La empresa nació en 2005 a partir de una necesidad específica de un amigo de mi padre que necesitaba tráileres para una compañía de servicios petroleros”, cuenta Iruretagoyena. Fueron creciendo al calor de una demanda sostenida, abasteciendo a firmas pequeñas hasta llegar a trabajar directamente con las operadoras. Pero los tiempos cambiaron. “Hasta hace un año y medio el 90% de la facturación era por ventas y el resto por alquiler. Ahora la ecuación es justo al revés”, detalló.

Kiter Simha adoptó hace varios años un método constructivo novedoso, que luego siguieron otras empresas. “Tradicionalmente se hace el esqueleto del tráiler y luego se reviste, pero nosotros hacemos cada cara por separado, las revestimos en el piso y luego lo armamos. Permite ahorrar tiempo y personal, algo fundamental en esta zona donde la mano de obra es más cara que otros lugares del país”, explicó.

Cada tráiler se fabrica con los detalles que pide el cliente, que son muy variados, pero se entregan listos para usar, ya sea para dormitorio, oficina o cocina. “Tenemos más de 20 modelos, incluso para una empresa de catering hicimos una especie de tren: un tráiler para comedor, otro funciona como cocina con todo el equipamiento y un tercera unidad es una cámara frigorífica con tres ambientes donde se conservan los alimentos a distintas temperaturas”.

De acuerdo a los requerimientos, un tráiler totalmente equipado puede costar entre 400.000 y 500.000 pesos. “Es un mercado muy competitivo, en los últimos años aparecieron muchas empresas. Antes era muy rentable y ahora no tanto. La fabricación de cada unidad se podía amortizar en menos de un año, pero los costos de producción subieron mucho y los alquileres se mantuvieron casi sin variantes”, explica Iruretagoyena.

En 2009, cuando el sector petrolero también atravesó una crisis, Kiter Simha amplió su oferta con la fabricación de casas con sistema de construcción en seco. “La gente que tiene un lote cerca del lago o en lugares alejados puede contar con una casa lista para usar, con todos los servicios instalados sin necesidad de trasladar materiales y personal. El costo es el mismo pero se evitan muchos problemas”, apuntó. Los módulos son de aproximadamente 40 metros cuadrados, pero se pueden unir o superponer para hacer una casa más grande.

La empresa se encarga de llevar el tráiler al yacimiento, para lo cual diseñó un transporte especial con una bandeja deslizante más grande que las tradicionales que permite que la unidad llegue en perfecto estado.

Juan Pablo Grigioni

mundopyme@rionegro.com.ar

Los números

Datos

$ 500.000
puede costar un tráiler con todo el equipamiento incorporado. Se fabrican a medida de cada cliente.
90%
de la facturación durante el boom de Vaca Muerta llegaba de la venta. Ahora se alquilan.

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