Inquietante relato sobre consumo entre menores
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM)- Un inquietante relato sobre las prácticas de venta y consumo de alcohol que involucran a menores, hicieron inspectores de Bromatología del municipio, dirección que multiplica las acciones en procura del control de esas modalidades. Los funcionarios hallaron menores consumiendo fuertes mezclas de bebidas prohibidas para esa franja etaria, en sitios clandestinos, alejados del casco urbano y de la vista de los adultos. Al mismo tiempo, se prevé avanzar en nuevas regulaciones de los llamados “delivery”, que también se han convertido en una forma de adquirir bebidas alcohólicas, sorteando las restricciones impuestas a los comercios de esta ciudad. Uno de los últimos hechos que causó alarma entre las autoridades tuvo lugar en el llamado circuito Manzano Brujo, a cuatro kilómetros del casco urbano y en pleno bosque, donde se desarrollaba una fiesta sin infraestructura adecuada alguna. Para esa reunión, de la que ya dio cuenta este diario, hubo convocatorias a través de Facebook. Los organizadores, sin permiso municipal, cobraban 15 pesos por persona y ofrecían variadas bebidas alcohólicas, con mezclas de riesgo para la salud. Esa situación, que se planteó desde la noche del viernes 7 de mayo a la madrugada del sábado, provocó la intervención de los inspectores municipales convocados por el jefe de Bromatología, Rogelio Martínez, quien junto con su equipo se hizo presente en el lugar acompañado de personal policial. Según un informe difundido luego por Prensa del municipio, el escenario en cuestión era “preocupante”. Alrededor de 350 adolescentes, algunos cuya edad no superaba los 14 años, y jóvenes mayores de 18, se encontraban en medio del bosque consumiendo bebidas alcohólicas a modo de canilla libre. No sólo rechazaron el llamado a abandonar el lugar, sino que alguno de ellos “propuso resistir utilizando medios diversos”, dice el parte oficial. Finalmente, los inspectores confiscaron el equipo de sonido, cuestión que derivó en que los propietarios desistieran y decidieran retirarse, lo que provocó que el resto de los jóvenes abandonaran la fiesta. En medio de esa situación, los inspectores encontraron en la ruta provincial 48 (camino a Hua Hum) a dos jóvenes en distintos puntos del camino y en estado de inconsciencia. Se decidió llamar a la ambulancia y personal médico del hospital Carrillo. En su relato, el jefe de inspectores explicó que “de no haberlos encontrado podrían haber muerto por hipotermia, considerando las bajas temperaturas que había en ese momento”. Asimismo dijo que en la ruta y en plena madrugada pudieron observar caminando a adolescentes que no superaban los 15 años, en una situación de “gran vulnerabilidad”. En ese contexto, las autoridades municipales mantuvieron reuniones con jóvenes, en procura de hallar alternativas a sus demandas y guardar las normas que apuntan a la preservación de la salud y la integridad de las personas. Los chicos, refieren desde el municipio, expresan la falta de lugares para reunión. En esta ciudad rige la prohibición de asistencia de menores de 18 años fuera del horario de matiné, y está prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores en cualquier circunstancia.
Alcohol en San Martín de los Andes
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM)- Un inquietante relato sobre las prácticas de venta y consumo de alcohol que involucran a menores, hicieron inspectores de Bromatología del municipio, dirección que multiplica las acciones en procura del control de esas modalidades. Los funcionarios hallaron menores consumiendo fuertes mezclas de bebidas prohibidas para esa franja etaria, en sitios clandestinos, alejados del casco urbano y de la vista de los adultos. Al mismo tiempo, se prevé avanzar en nuevas regulaciones de los llamados “delivery”, que también se han convertido en una forma de adquirir bebidas alcohólicas, sorteando las restricciones impuestas a los comercios de esta ciudad. Uno de los últimos hechos que causó alarma entre las autoridades tuvo lugar en el llamado circuito Manzano Brujo, a cuatro kilómetros del casco urbano y en pleno bosque, donde se desarrollaba una fiesta sin infraestructura adecuada alguna. Para esa reunión, de la que ya dio cuenta este diario, hubo convocatorias a través de Facebook. Los organizadores, sin permiso municipal, cobraban 15 pesos por persona y ofrecían variadas bebidas alcohólicas, con mezclas de riesgo para la salud. Esa situación, que se planteó desde la noche del viernes 7 de mayo a la madrugada del sábado, provocó la intervención de los inspectores municipales convocados por el jefe de Bromatología, Rogelio Martínez, quien junto con su equipo se hizo presente en el lugar acompañado de personal policial. Según un informe difundido luego por Prensa del municipio, el escenario en cuestión era “preocupante”. Alrededor de 350 adolescentes, algunos cuya edad no superaba los 14 años, y jóvenes mayores de 18, se encontraban en medio del bosque consumiendo bebidas alcohólicas a modo de canilla libre. No sólo rechazaron el llamado a abandonar el lugar, sino que alguno de ellos “propuso resistir utilizando medios diversos”, dice el parte oficial. Finalmente, los inspectores confiscaron el equipo de sonido, cuestión que derivó en que los propietarios desistieran y decidieran retirarse, lo que provocó que el resto de los jóvenes abandonaran la fiesta. En medio de esa situación, los inspectores encontraron en la ruta provincial 48 (camino a Hua Hum) a dos jóvenes en distintos puntos del camino y en estado de inconsciencia. Se decidió llamar a la ambulancia y personal médico del hospital Carrillo. En su relato, el jefe de inspectores explicó que “de no haberlos encontrado podrían haber muerto por hipotermia, considerando las bajas temperaturas que había en ese momento”. Asimismo dijo que en la ruta y en plena madrugada pudieron observar caminando a adolescentes que no superaban los 15 años, en una situación de “gran vulnerabilidad”. En ese contexto, las autoridades municipales mantuvieron reuniones con jóvenes, en procura de hallar alternativas a sus demandas y guardar las normas que apuntan a la preservación de la salud y la integridad de las personas. Los chicos, refieren desde el municipio, expresan la falta de lugares para reunión. En esta ciudad rige la prohibición de asistencia de menores de 18 años fuera del horario de matiné, y está prohibida la venta de bebidas alcohólicas a menores en cualquier circunstancia.
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