Insólitamente a Ríver se le escapó la punta

No aprovechó la derrota de Boca y sólo pudo igualar con Huracán.





BUENOS AIRES (DyN) - Ríver Plate desperdició ayer una gran posibilidad de adjudicarse gran parte del título del torneo Apertura al sólo empatar 1-1 en su estadio y permitir que Boca Juniors continúe liderando las posiciones del certamen, con mayores chances de coronarse en la última fecha.

El primer tiempo fue desordenado, impreciso, con un Ríver nervioso, seguramente por saber que Boca había perdido y un triunfo lo ubicaba en la cima del torneo, situación que no se imaginaba ni el más optimista riverplatense tres semanas atrás.

En ese marco, el local ponía más fuerza y voluntad que fútbol, ya que Pablo Aimar aparecía intermitente y Leonel Gancedo quedaba demasiado solo en la zona de volantes.

Huracán intentaba ser prolijo, sin retroceder en demasía y aguardaba al dueño de casa en el sector medio.

A los 7 minutos se generó la primera situación de peligro, cuando Juan Pablo Angel le bajó una pelota a Javier Saviola y el “Conejo” definió por encima del travesaño.

Y no fue un dato menor, porque nueve minutos más tarde se produjo la apertura del marcador: córner de la derecha ejecutado por Aimar al primer palo, Mario Yepes de cabeza alargó la trayectoria y Saviola, sin marcas, sentenció a Ríos para el 1-0.

A todo esto Huracán contraponía centros y más centros, alguno de ellos -vía Sebastián Morquio o Iván Gabrich- estuvieron cerca de ser efectivo.

El susto mayúsculo en esta primera mitad fue a los 26 minutos, cuando Roberto Bonano sacó un gran disparo desde fuera del área de Chaparro.

El último cuarto de hora fue decididamente malo, pues Huracán no pudo y Ríver jamás encontró el camino para aumentar la ventaja, al estar partido en la zona de volante, donde Aimar siguió sin aparecer.

Durante el complemento, Huracán alcanzó el empate que más festejó el hincha de Boca en toda la historia del fútbol argentino. A los 13 minutos, Chaparro le ganó la espalda a Gancedo, metió una asistencia perfecta a Soto, quien ante la salida de Bonano tocó la pelota hacia el costado izquierdo del arquero y enmudeció a casi todo el Monumental”.

Después de la igualdad, los dirigidos por Américo Gallego avanzaron inofensivamente, sin lastimar ni ideas ni un conductor, por lo cual no generó ninguna situación clara para quedarse con la victoria tan ansiada para desplazar a Boca de la punta del campeonato.

De este modo, Ríver pagó el precio de un planteo mezquino e insólito, pues se dedicó a esperar a la visita, cederle la pelota y apostar a un contragolpe que nunca logró elaborar con justeza.

En Núñez ya planifican un gran éxodo

La directiva riverplatense está tan ilusionada con la llegada del fin de 2000, tanto por las posibilidades de quedarse con el torneo Apertura como por los ingresos de varias ventas de futbolistas que intentará empezar a cerrar en el transcurso de la semana entrante.

Los dirigentes de Ríver se reunirán hoy con Joao Francisco, emisario del Gremio de Porto Alegre, para empezar a definir el retorno de Leonardo Astrada al club.

Si bien la decisión está tomada, los detalles de la operación no están resueltos.

Las alternativas serían que Ríver pagara un millón de dólares, tal como pretenden los brasileños, o bien 500.000 y un jugador que podría ser Guillermo Pereyra.

La última opción sería el pase a préstamo, aunque esta es la más complicada. Lo que se sabe es que el ‘Jefe’ cobrará un sueldo de 7.000 pesos mensuales.

En cuanto a quien ocupa su puesto en el centro de campo, Eduardo Berizzo, quien es dueño de su pase, su destino futbolístico está en España, más precisamente en el Celta de Vigo.

El ‘Toto’ iba a ser titular hoy, pero unas molestas anginas con las que amaneció lo relegaron al banco de suplentes en beneficio del ‘indultado’ Leonel Gancedo.

Por el otro volante central, Guillermo Pereyra, también hay ofertas del Sturm Graz, de Austria.

Y el atacante Martín Cardetti admitió que existe un firme interés del Panathinaikos de Grecia, y a él le gusta volver a Europa, donde actuó en el Salamanca español.

Otro delantero con posibilidades de partir es Christian Castillo, quien a fin de año negociará su salida con los dirigentes del club. (AR y Télam).

Gallego se lamentó de no haber ganado

BUENOS AIRES (DyN) - Tras el frustrante empate ante Huracán, el entrenador Américo Gallego admitió que Ríver Plate de ninguna manera debió dejar pasar la “oportunidad” de ponerse en la punta del Apertura, a una fecha del epílogo.

“No tendríamos que haber dejado pasar esta oportunidad de ponernos en la punta”, declaró.

El director técnico tuvo muy poco autocrítica respecto del nivel del juego del equipo.

“Hicimos un buen partido, nos faltó alguna que otra definición en las muchas situaciones de gol que generamos”, argumentó Gallego, a pesar de que en la cancha lo que se vio fue un ataque de Ríver repetido, frontal, improductivo.

Gallego aceptó que los resultados de esta penúltima fecha lo sorprendieron. “Nadie pensó que iba a pasar esto en el campeonato. Si a mí ayer al mediodía me decían que Boca perdía ante Chacarita yo lo deseaba, pero no lo creía”, reconoció el conductor.

Después sí hubo una aceptación por parte de Gallego del grave error del equipo en la jugada que terminó con el empate de Huracán.

“El gol de Huracán fue un error nuestro porque no nos pueden hacer un gol de contraataque si estábamos ganando uno a cero”, aceptó el entrenador.

Acerca del tema de la presión cayó en una contradicción: “Hoy (por ayer) sentimos una presión muy grande. No es fácil entrar a la cancha y que toda la gente esté pidiendo que ganes, pero Ríver está acostumbrado a las presiones”.

Gallego dijo también que su equipo tuvo “fibra” y trató de fundamentarlo.

“El equipo tuvo la fibra necesaria y lo demostró después de perder la Mercosur y seguir prendido en el campeonato hasta la última fecha”, resaltó.

Por último trató de dejar una imagen más optimista e insistió en que lucharán por el campeonato hasta el último instante.

“Para mí el título no está definido. Esperemos que Estudiantes nos dé una mano”, rogó Gallego.

Por parte de los futbolistas, quien puso la cara fue Roberto Bonano, tal como ocurre siempre.

“Me duele muchísimo lo que vivimos ayer. Me da mucha bronca porque Boca nos dio una chance muy grande de ganar el título y la tiramos. Teníamos todo a favor para ganar, pero no lo aprovechamos”, confesó el arquero.

Bonano hizo la diferencia

Roberto Bonano (7): Tuvo tres atajadas espectaculares, especialmente un disparo que le sacó a Luis Garipe junto a un ángulo y que hubiera significado el triunfo de Huracán.

Ariel Franco (3): Nunca estuvo en sintonía con el partido.

José María Paz (4): Sintió el peso del partido. Lo desbordó la responsabilidad.

Mario Yepes (6): En el primer tiempo fue el corrector de todas la fallas de la defensa de Ríver. Después del empate entró en la desesperación al igual que todo el equipo.

Diego Placente (5): Muy bien en el aspecto defensivo, pero impreciso a la hora de atacar.

Eduardo Coudet (3): Jamás aportó la solidez y la garra que suele exhibir sobre el sector derecho de Ríver. Fue bien reemplazado.

Leonel Gancedo (5): Fue la gran figura de Ríver en el primer tiempo. En el segundo período sintió el esfuerzo físico y no pudo reemplazar a Pablo Aimar en el armado del equipo.

Víctor Zapata (2): No fue salida, su principal tarea. Tampoco ayudó a Gancedo en la marca en la mitad de la cancha. Fue muy desprolijo.

Pablo Aimar (3): Ríver lo esperó durante noventa minutos, pero no apareció siquiera uno. Parecía que iba a levantar su nivel después del empate cuando pidió la pelota y tiró dos veces al arco.

Juan Pablo Angel (4): Arrancó para tener un muy buen partido, pero desde los 20 minutos de la primera parte hizo muy poco como para que Ríver ganara el partido.

Javier Saviola (5): El gol, la voluntad y el tratar de mostrarse siempre sin marca, pero muy pocas veces la pelota le llegó redonda. Lucho con todos del fondo y a lo último se cansó.


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