Intensa búsqueda de una niña desaparecida en Neuquén 

La última vez que la vieron fue el lunes a la noche en la terminal de ómnibus. Todas las fuerzas civiles y de seguridad están movilizadas.

 NEUQUEN (AN).- Una niña de 6 años desapareció el lunes a la noche de la terminal de colectivos local, y se montó un impresionante operativo de búsqueda del que participan Policía, Bomberos, Prefectura, Gendarmería y Defensa Civil, sin que hasta anoche se lograra ninguna pista sobre su paradero. Los padres aseguran que «la secuestraron», aunque no saben quién ni por qué.

La desaparición de la niña, llamada Graciela Mendoza, hizo estremecer a una sociedad sensibilizada ante este tipo de casos en la región, y despertó fantasmas, presagios y temores de toda clase. A medida que transcurrían las horas y nada se sabía de la niña las versiones se fueron haciendo más pesimistas.

Graciela es la menor de los cinco hijos de un matrimonio de lavacoches integrado por Lorenzo Mendoza, de 65 años, y Liliana Isabel Figueroa de 34. Ambos trabajan en el playón de tierra de la terminal de ómnibus local, y la pequeña solía acompañarlos, por lo que su carita es bastante conocida. Sin embargo, ayer nadie sabía dar un dato preciso que orientara la búsqueda.

Al momento de desaparecer vestía una remera blanca manga corta con dibujos en la parte delantera, pantalón corto rojo y zapatillas rosadas. «La vestí así porque hacía calor», señaló la madre. La niña tiene el cabello corto y un lunar en su nariz.

Sus padres (foto 1)dijeron a «Río Negro» que el lunes alrededor de las 21 «la nena pidió permiso para ir hasta el baño de la terminal. Le dijimos al hermano, Rafael, que la acompañara para que no vaya sola, no fuera cosa que le pasara algo».

Graciela y Rafael, de 15 años, fueron al baño, hicieron sus necesidades y salieron. Pero cuando estaban regresando al playón «Rafael le dijo que volviera porque se había olvidado una bolsa con globos», contó la madre.

Graciela habría regresado sola a los sanitarios, mientras Rafael siguió camino para reunirse con sus padres y hermanos. Al rato, la familia se preparó para retirarse. «Entonces pregunté dónde estaba la nena, y lo mandé al chico a buscarla de nuevo al baño», recordó Liliana.

Rafael regresó sin poder encontrarla, por lo que se inició la búsqueda por toda la terminal.

«Pero nadie la había visto», dijo la madre con angustia. «Le pregunté a la señora que limpia los baños y nada, al de las boleterías que están ahí cerca y nada… nadie sabe nada. Todos la vieron a la tarde temprano, pero no a la noche. Ni siquiera estamos seguros de que haya regresado al baño», agregó.

«Río Negro» dialogó con un joven que está encargado de la limpieza de los sanitarios de la terminal, quien confirmó que el lunes a la noche vio a la menor acompañada de su hermano mayor.

«Estuvieron los dos en el baño, después se fueron y al rato volvió el hermano a buscarla, pero a ella no la ví más», indicó. Dijo que conocía a Graciela «porque anda siempre por acá».

Lorenzo Mendoza remarcó que «a esa hora había mucho movimiento de gente, muchos colectivos, taxis, de todo». Le preguntaron a los posibles testigos si tenían noticias de la menor, pero encontraron respuestas negativas por todas partes.

Muy preocupada, la madre se presentó a las 23 en la comisaría Segunda para formular la denuncia. El pedido de paradero se irradió a todas las unidades y comenzó la búsqueda, que se intensificó a partir de ayer a la mañana temprano. Hasta anoche no había arrojado resultados.

La madre cree que la secuestraron

«La agarró alguno de esos que secuestran chicos», afirmó con dolor la madre de la niña. Sin embargo, reconoció que no tenía sospechosos ni podía imaginar el motivo por el cual pudieron llevarse a su hija.

Mencionó que hace dos años vivió una situación similar con una sobrina de 8 años, que fue encontrada varias horas después de desaparecida. Había sido violada.

Las hermanas de Graciela explicaron que «no está con ninguno de los amigos que tiene acá ni tampoco con los del barrio, porque ya le preguntamos a todos». La familia vive en la calle Trabajadores Municipales casa 192 de Bouquet Roldán, y por los alrededores la menor solía andar en bicicleta y jugar con muchos conocidos.

La familia visitó a todos ellos, y también a varios familiares. Lo mismo hizo la Policía. Pero hasta anoche nadie aportó ningún dato.

Lorenzo Mendoza dijo que hace siete años trabaja como lavacoches en la terminal, y jamás pensó que le sucedería algo así. «La nena viene siempre con nosotros, juega por acá, anda con la manguera… la conoce mucha gente», señaló.

La noticia de su desaparición corrió rápido entre todos los lavacoches de la terminal y desde allí se fue difundiendo hacia los que trabajan en el resto de la ciudad.

Sin embargo, y a pesar del impresionante operativo de seguridad que se montó la noche llegó sin que se sepa nada del paradero de Graciela.

Uno de los más grandes operativos de los últimos tiempos

NEUQUEN (AN).- Uno de los más importantes operativos de búsqueda de los últimos tiempos se montó ayer para dar con el paradero de Graciela Mendoza, la niña de seis años que desapareció de la terminal de ómnibus de esta capital.

El jefe de Policía, Juan Carlos Lezcano, y su Plana Mayor diseñaron personalmente la estrategia de búsqueda, y convocaron a Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y todos los departamentos y comisarías de la ciudad. Defensa Civil de la municipalidad puso a disposición su infraestructura para el mismo fin y se encargó, entre otras tareas, de distribuir la fotografía de Graciela en los medios de comunicación. A todo el personal disponible en las unidades se le asignó como prioridad la búsqueda de la menor. Personal a pie, en bicicleta, moto y automóvil recorrió las calles e interrogó a posibles testigos para obtener pistas.

Se visitaron casas de familiares y amigos, pero sin resultado. También se interrogó al personal de la terminal que podría haberla visto. Al mismo tiempo, en botes y lanchas se revisó la costa del río entre Senillosa y esta capital, mientras otras patrullas recorrían la zona de bardas.

La búsqueda se amplió al interior de la provincia y a otros estados vecinos. Para eso se irradió la noticia a todas las comisarías del país a través del convenio policial vigente para este tipo de casos.

Fuentes policiales revelaron que se recibieron muchos llamados telefónicos de personas que creían haber visto a Graciela en distintos lugares, pero ninguno condujo hacia una pista cierta. Los voceros no quisieron adelantar ninguna hipótesis de trabajo. «La estamos buscando con todo lo que tenemos. Por ahora estamos concentrados en eso», dijeron.


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