Internet para pocos



Es posible que hasta dentro de un par de años nadie se dé cuenta, pero la vida digital ha cambiado radicalmente. El jueves 14 se produjeron dos anuncios que transformarán el mundo. Disney, el más grande grupo de medios tradicionales, se asocia a otro de los grandes, la Fox, creando un conglomerado de producción de ficciones como jamás nadie había imaginado. El otro anuncio es mucho más importante para nuestra vida cotidiana: La Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. derogó la norma que garantizaba la neutralidad de la red, permitiendo así que las compañías proveedoras de conexión a Internet cobren cargos adicionales e, incluso, que puedan rechazar difundir cualquier contenido sin necesidad de recurrir a la Justicia.

La fusión entre Disney y Fox llevará un par de años, pero ya comienza la producción de proyectos conjuntos. Disney tenía, además de todos los films propios, los de Pixar (Toy Story y Buscando a Nemo, entre otros), los de Lucas Films (la saga Star Wars) y los de Marvel (las aventuras de la mitad de los superhéroes). Ahora con Fox suma las aventuras de la otra mitad de los superhéroes, más los X-Man, la saga Avatar y mil otros títulos, entre los que están los Simpson.

Antes de esta adquisición, ya Disney había anunciado la creación de un canal propio de streaming para competir con Netflix. Era la forma de ingresar al mundo digital del mayor productor tradicional de contenidos. Ahora, al sumar todo el arsenal de la Fox, el canal de streaming de Disney-Fox será una competencia seria para Netflix. ¿Esta fusión entre los dos gigantes es una señal de fortaleza o es mera defensa para poder sobrevivir en el implacable mundo digital? Netflix ya tiene más abonados que todo el sistema de canales de cable de EE.UU. Y sigue creciendo.

Habrá que ver si vuelve a confirmarse la ley que hasta ahora funcionaba en Internet (“el que llega primero se queda con todo”, como demuestran los casos de Google, Amazon, Youtube, Facebook o Instagram, entre muchísimos otros) o se rinde ante un gigantesco conglomerado tradicional (que posee la mayor biblioteca de ficciones del planeta).

La otra noticia parece menos espectacular (no hay nombres rutilantes como Avatar, Star Wars, Toy Story o Los Simpson), pero su incidencia en la vida cotidiana es mayor. Quizá la mayoría no sepa qué es “la neutralidad de la red”, pero es fundamental para garantizar igual acceso a Internet para todos (tantos los simples consumidores, como los desarrolladores o las empresas digitales). Así surgió la red y así fue posible que existiera la enorme diversidad que hoy posee el mundo digital. Todos tienen voz si la red es neutral. Cualquiera puede hablar desde su blog o desde su canal de Youtube. Con una red no neutral, el proveedor de servicio puede sacar a quien quiera de Internet (con lo cual se legaliza la censura digital) o cobrar cargos diferenciados por diferente servicios (desde paquetes, tipo el Premium del cable o la cantidad de gigas del celular, hasta una banda lentísima para todos y servicios carísimos para los que quieran ver Netflix o Youtube sin esperar una hora para que baje un video).

La muerte de la neutralidad ya es efectiva en EE.UU. (aunque llevará meses implementarla). Pero en EE.UU. no solo están los servidores de los principales servicios digitales del planeta sino que también las centrales de producción de contenidos y de investigación digital más dinámicas del mundo. Comienza una larga batalla legal. El 83% de los demócratas y el 75% de los republicanos están a favor de la neutralidad de la red. Solo Trump y las cuatro empresas que proveen conexión a Internet son los que defienden el fin de la neutralidad.

La Unión Europea acaba de ratificar la neutralidad de la red. ¿Las principales empresas digitales se mudarán a Europa? ¿Silicon Valley dejará de ser la meca de los desarrolladores? Todavía es muy apresurado saber qué va a pasar, pero si se confirma el fin de la neutralidad de la red en EE.UU. el impacto se sentirá en todo el mundo.

Muchos servicios que hoy son gratis comenzarán a cobrar (¿Whatsapp, Instagram, Facebook, Youtube, Twitter podrían sobrevivir sin cobrar en caso de que los proveedores de Internet les cobren a ellos?) y muchos otros no podrán sobrevivir de ninguna manera.

De todas formas el daño principal es hacia el futuro: los nuevos productos tendrán muchos más problemas para poder ser conocidos y adoptados (y muchas ideas geniales quizá nunca logren llegar a realizarse).

Para satisfacer a cuatro grandes empresas proveedoras de internet se decidió terminar con el principio básico de la red: la neutralidad. Todos el resto de la humanidad ha perdido. Quizás este duro golpe nos incite a inventar otra forma de acceder a Internet que no sea contratándosela a un monopolio.

Muchos servicios que hoy son gratis podrían tener que cobrar (¿Whatsapp, Instagram, Facebook, Youtube?), otros no sobrevivirán. Y los nuevos productos tendrán muchos más problemas para ser conocidos y adoptados.

Datos

Muchos servicios que hoy son gratis podrían tener que cobrar (¿Whatsapp, Instagram, Facebook, Youtube?), otros no sobrevivirán. Y los nuevos productos tendrán muchos más problemas para ser conocidos y adoptados.

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