Internet, sexo virtual y arresto domiciliario

– Es todo un tema, la navegación por Internet. La gente está tan sola, que de pronto empiezan a chatear (conversar) con amigos lejanísimos, en Japón. Y no conocen a la vecinita que es muy linda y que podría llegar a entenderse. Te das cuenta del grado de alienación porque «chatean» horas.

¿Tiene que ver con la seguridad…?

– La gente en Buenos Aires está en arresto domiciliario, porque afuera la calle es bastante peligrosa. Adentro no hay familia o es tan chiquita que no sostiene nada, ni contiene. Hay mucha gente sola que agarra la caja mágica y empieza a creer que viaja, que tiene amigos. Eso es metafóricamente parecido a un delirio.

¿Se detectan daños en la persona?

– Puede producir un descontacto, falta de contacto social. Puede producir una fobia: quedarse cada vez más encerrada, cada vez se desconecta más con la realidad. Parte de su vida es virtual.

– Hasta el sexo…

– El sexo virtual es lo más absurdo que hay. Porque no hay contacto más real, concreto, corporal que la sexualidad. Y que esto se haga por lo imaginario ¡es de locos…!. Es como el que come pan duro y cree que es un millonario virtual. En realidad es un mendigo.

¿Sexo virtual y enfermedades mentales?

– No pasa, al menos que la persona esté predispuesta. Alguien con las defensas bajas se agarra una gripe enseguida. Los chicos que tiene HIV mueren por hongos en los pies, por el más trivial de los bacilos… Si alguien está con las defensas bajas psicológicas, del coco, esto del sexo virtual le puede dar más manija. Lo puede inducir a que se meta más en su enfermedad.

¿Video-juegos, agresión y muerte?

– A un chico que esta violentado, angustiado con una agresividad contenida, ve un video-juego y es muy probable que la forma del video le dé la forma externa de una agresión. El chico que compró la espada especial, la katama del video -y que además en lo físico era igualito al personaje, había una identificación masiva- sin lugar a dudas tenía mucha bronca. Estaba con mucha agresividad contenida. Ahí el video le dio la forma en que lo pudo realizar.

¿No hay que generalizar entonces?

– No todos los que están en el décimo piso se tiran por la ventana. Hay que vivir ahí y además estar desesperado. Digamos tener lo que se llama una pulsión suicida.

Freud dice que el ser humano tiene dos instintos fundamentales, el instinto de eros, del placer y el instinto de autodestrucción de thanatos, que es el de la muerte. Los dos conviven. Tanto podemos amar como odiar, construir o destruir. La civilización favorece la libido de la construcción, de la vida, pero también, a veces, aparece lo contrario. El nazismo fue un delirio peligrosísimo. Era completamente delirante, mataron 6 millones de judíos y millones de rusos.

¿Esta dualidad sanidad-locura, subyace en cada humano?

– Claro, pero en general el principio de vida prevalece. Y triunfa en general, caso contrario no existiría la humanidad. Ojo… hay también suicidios encubiertos. Digamos que agarrar una moto, día lluvioso y tomar una curva a 160 es lo mismo que matarse. La droga, da pie a una sobredosis.

Violencia, juventud y economía.

– La desocupación es una violencia. Hay una responsabilidad social que no se asume. Están también las consecuencias: los chicos en la calle, es una violencia. Las pocilgas que con una pequeña vela se quema todo. La deshumanización del Estado, la corrupción de los políticos, jueces, la policía. La AMIA: que no hayan presos o que queden sólo los perejiles.

Violencia y poder.

– Los sospechados lavadores de dinero estaban en la política, los parientes del poder, el tráfico de armas con el Ecuador no la hicieron los perejiles -que hubieran vendido pistolas 22-, estaba la presidencia, el ministerio de defensa, relaciones exteriores, todos enganchados en semejante delito de ser garantes de paz y venderle armas a uno de los dos. ¡Son delitos surrealistas!

No todo está perdido…

– No hay que asustarse. En el sentido que las sociedades tiene momentos en que se enferman, pero la misma enfermedad contiene los antídotos, anticuerpos. Ninguna sociedad se suicida sino que se reorganiza. Busca una nueva salud. Las sociedades son cíclicas. Es como el que se cae a una pileta y da la patada para subir.

Desequilibrio y viveza criolla

– …Los argentinos estamos locos.

– Qué difícil llegar a esa definición después de habernos creídos los mejores del mundo. Los piolas. La viveza criolla…

– Estamos locos porque seguimos estrechamente relacionados con quienes nos hicieron daño. Somos autoritarios, violentos, ya dejamos de ser tristes.

– Estamos en un etapa agresiva, porque debajo de la depresión hay agresión.

Locura y falta de memoria. Votamos y al otro día nos arrepentimos.

– Porque se vende el candidato por la imagen televisiva. El que más roba puede comprar más espacio. Se lo conoce a través del show. Fabrican el candidato, lo maquillan. Es un personaje: cómo tiene que sonreír, qué tiene que decir. Votamos la imagen. (B.S.)


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