Inversiones: todos miran a las energéticas



MI BOLSILLO

Las expectativas respecto al inminente cambio de Gobierno a fines de este año que mantienen en alza a las acciones y a los bonos soberanos se contagiaron ahora a las emisiones de deuda de empresas energéticas, las grandes perdedoras del modelo. Los bonos de empresas energéticas argentinas arrojaron una ganancia promedio del 7,4% en lo que va de este año, más del doble del promedio de la industria a nivel global según datos recopilados por la agencia Bloomberg.

La naturaleza de la apuesta es muy sencilla: los candidatos que se presentan como posibles sucesores aparecen a priori como figuras más pro mercado que la administración actual y, deducen los inversores, sin importar quién gane las políticas de Cristina Fernández de Kirchner en el sector energético serán revertidas. Eso implica permitir subas de tarifas que hoy permanecen congeladas y repensar la estructura de subsidios.

Los bonos Discount que vencen en 2033 avanzaron 31% el año pasado a pesar de caer en default debido a la especulación de que quien suceda a Fernández llegará a un acuerdo con los fondos buitre que ganaron un juicio contra el país en la corte del juez neoyorquino Thomas Griesa.

Las tarifas de empresas eléctricas y de gas se mantienen reguladas desde la salida de la crisis de 2001. Se trata una de las pocas medidas oficiales destinadas a contener el avance de precios, que rozó el 40% durante 2014 según estimaciones d máxima hechas por consultoras privadas.

Las especulaciones respecto a que esa regulación será eliminada luego de que asuma un nuevo Gobierno el próximo mes de diciembre hicieron que los títulos de deuda de Transener ganen 12,7% en lo que va del año, en lo que fue el mejor desempeño para el sector en 2015. Los bonos de Edenor con vencimiento en 2022, por otra parte, obtuvieron ganancias del 10,4% en el mismo período.

Los rendimientos que pagan esos bonos están más de 10 puntos porcentuales por encima del que ofrecen los bonos del Tesoro de los Estados Unidos.


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