Irán y las potencias occidentales alcanzan un acuerdo nuclear

El pacto impedirá que Irán produzca material suficiente para un arma nuclear durante al menos 10 año. El Congreso estadounidense debe aprobar el texto. Obama instó a respaldarlo y anticipó que vetará cualquier resolución en contra.

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EN VIENA

El conflicto por el programa nuclear iraní llegó hoy a su fin tras 13 años de disputas diplomáticas, con un acuerdo alcanzado en Viena entre Teherán y las cinco potencias con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania.

El consenso se logró tras dos semanas de negociaciones maratonianas en la capital austríaca y prevé una clara reducción de las capacidades nucleares de la república islámica que impida que Irán pueda fabricar una bomba atómica. A cambio, las sanciones económicas que sufre el país persa se irán levantando de manera gradual.

Es un acuerdo “histórico”, coincidieron en destacar la representante de política exterior de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohamed Yawad Zarif.

El acercamiento constituye un éxito diplomático de gran magnitud en un momento de numerosos conflictos en el mundo. Marca un nuevo comienzo en las relaciones entre Estados Unidos e Irán tras 36 años de enfrentamiento. El pacto también representa el fin del aislamiento de Teherán y refuerza al régimen de los ayatolás como potencia regional.

El Congreso estadounidense, muchos de cuyos miembros son muy escépticos frente al acuerdo, tiene que aprobar aún el texto. Israel, enemigo enconado de Irán, lo condena en durísimos términos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó al Congreso de su país a respaldar el acuerdo, que hará el mundo más seguro. La falta de un “acuerdo significa una mayor posibilidad de más guerra en Oriente Próximo”, dijo.

A su vez, amenazó al Congreso con vetar la resolución si éste vota en contra del acuerdo para tumbarlo. “Vetaré cualquier legislación que intente impedir este acuerdo”, afirmó en una comparecencia en la Casa Blanca.

El Congreso, que tendrá que analizar el tratado en un plazo de 60 días, necesitaría una mayoría -difícil de conseguir- de dos tercios en ambas cámaras para frenar el veto del presidente.

Obama elogió el pacto y lo destacó como garantía de un Oriente Próximo más seguro. “Se ha cortado todo camino al arma nuclear”, señaló Obama. Teherán seguirá las medidas acordadas en la negociación, afirmó. “El acuerdo no se basa en la confianza, sino en la verificación”, insistió el mandatario estadounidense.

Algunos mecanismos de control y transparencia estarán en vigor durante 25 años. Y si Irán incumple las disposiones, se volverán a imponer las sanciones que se hayan suavizado.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasan Rohani, destacó que el pacto es ventajoso para todas las partes. “Estas negociaciones nunca podrían haber terminado con una solución de ganadores y perdedores. Queríamos que todas las partes fueran vencedoras”, dijo el mandatario, considerado moderado.

La polémica nuclear ha sido exagerada hasta generar una fobia contra Irán, señaló Rohani. “Se nos atribuyó que fabricábamos armas de destrucción masiva. Ambas cosas las refutamos con la negociación”.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que también defendió el acuerdo de todas las críticas, aseguró que todo el enfrentamiento en esta materia jamás estuvo dirigido al pueblo iraní. Pero sí admitió que las sanciones están afectando a la población.

Kerry instó también a Irán a mantener lo firmado para que se puedan ir retirando paulatinamente las sanciones. “La confianza no llega de la noche a la mañana. Se necesita tiempo para conseguirla”, dijo.

“No nos hacemos la ilusión de que el trabajo ha terminado”, agregó el secretario de Estado. Se inicia una fase que es igual de crítica y es la de la aplicación del acuerdo.

Además de Israel, que calificó el pacto de “capitulación histórica”, entre los críticos se cuentan los países del Golfo, que temen un cambio en el equilibrio de poder en la región a favor de Irán.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, señaló que el anuncio de Viena es “un error histórico”. “De las primeras informaciones que nos llegan ya podemos inferir ahora que este acuerdo es un error histórico del mundo”, señaló en un comunicado oficial emitido en el marco de su encuentro con el ministro de Exteriores holandés, Bert Koenders.

Netanyahu no ve cambio alguno en las intenciones nucleares de Irán, cuya doctrina estatal contra Israel además sigue intacta. Hace unos días, el primer ministro ya había dicho que el acuerdo “enviará miles de millones de dólares a una máquina de terrorismo y conquista”.

El experto israelí en cuestiones relacionadas con Irán Meir Yavedanfar espera ahora “la madre de todas las batallas de lobby” de los adversarios del pacto. Netanyahu hará todo lo posible para hacer fracasar el acercamiento con ayuda del Congreso estadounidense, señaló a dpa el politólogo, que enseña en Herzliya y Haifa.

El documento marco de Lausana de abril fue el primer paso hacia este acuerdo final entre las partes. Según este texto la cifra de centrifugadoras para enriquecer uranio debe reducirse de 19.000 a 6.100 y el país tiene que bajar la cantidad de uranio poco enriquecido de los actuales 10.000 a 300 kilos y permitir además controles estrictos e intensos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).

Como contrapartida se levantarán en un primer paso las limitaciones a los bancos y el embargo petrolero de la UE, con lo que el país podrá vender mucho más crudo que en la actualidad. Además, serán descongeladas cuentas en las que el país tiene al menos 100.000 millones de dólares (90.000 millones de euros).

Irán sufre desde hace años una grave crisis económica. Estados Unidos e Irán están enfrentados desde el derrocamiento del sha en 1979 y la toma como rehenes de 52 diplomáticos estadounidenses en la embajada de ese país en Teherán.

El presidente Barack Obama se implicó personalmente en los esfuerzos por conseguir un acuerdo pero la ofensiva diplomática fue posible también gracias a que al frente del gobierno de Irán se encuentra el reformista Rohani, quien prometió a los 80 millones de iraníes una salida de la crisis económica.

Fuente DPA


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