Israel: sospechan del diálogo con Siria

Para la oposición, Ehud Olmert busca desviar la atención de cargos de corrupción en su contra.



JERUSALÉN (AFP) – El anuncio de la apertura de negociaciones indirectas entre Israel y Siria suscitó críticas de políticos y de la opinión pública israelíes, que rechazan un retiro del Golán y sospechan que el primer ministro Ehud Olmert busca desviar la atención de sus problemas judiciales.

Olmert está más expuesto aún debido a que se sospecha que su decisión de reactivar las negociaciones con Damasco trata de desviar la atención que han generado las investigaciones de que es objeto en el marco de un caso de corrupción, por el que podría volver a ser interrogado hoy por la policía.

Ayer, Israel y Siria se mostraron “satisfechos” por los primeros tres días de negociaciones indirectas que llevan a cabo con la mediación de Turquía y seguirán discutiendo periódicamente, afirmó el jefe de la diplomacia turca, Alí Babacan.

“Ambas partes estuvieron satisfechas por las discusiones, que se llevaron a cabo durante tres días -el lunes, el martes y miércoles- en Estambul, y que llevaron a encontrar un terreno común”, dijo Babacan a los periodistas.

Después de ocho años en el congelador, Israel y Siria anunciaron el miércoles haber entablado negociaciones indirectas de paz bajo los auspicios de Turquía, que incluyen una retirada de la meseta del Golán, conquistada por Israel en 1967. Olmert es blanco de críticas por el precio que costará un eventual acuerdo de paz. El primer ministro israelí advirtió que Israel estaba “dispuesto a ir más lejos en las concesiones que, forzosamente, serán dolorosas”.

De esa forma, el jefe del gobierno israelí se refería a la meseta del Golán, que Israel conquistó en 1967 y anexó en 1981 y donde viven 20.000 colonos. Siria exige la devolución total de esa región estratégica, incluyendo un acceso al lago Tiberíades, principal reserva de agua dulce de Israel.

Para impedir una retirada, 57 diputados (de los 120 del Parlamento israelí), entre éstos seis de Kadima, el partido de Olmert, deben presentar la semana próxima un proyecto de ley que prevé que cualquier concesión territorial sobre el Golán sea ratificada por al menos 80 diputados, contra 61 en la actualidad.

Eli Yishaí, jefe del partido ultraortodoxo Shass, miembro de la coalición gubernamental, expresó sus reservas al afirmar que Siria “que apoya al Hizbollah y a Hamas, sigue formando parte del eje del mal”.

La ministra israelí de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, planteó condiciones. “Siria debe entender que debe romper con Irán, el Hizbollah (movimiento chiíta libanés en la oposición) y el Hamas (movimiento islamista palestino), y las otras organizaciones terroristas” para alcanzar la paz, afirmó Livni.

Dos encuestas dicen que los israelíes se oponen a una retirada del Golán, en 70% y un 64% respectivamente.


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