Jake Gyllenhaal: cita con un animal nocturno

Se estrenó “Animales nocturnos”, escrita y dirigida por Tom Ford. En esta entrevista para “Río Negro”, su protagonista, Jake Gyllenhaal habla sobre cómo fue su trabajo en la película.



1
#

Una historia sobre el amor perdido y la violencia que causa el desamor.(Foto: Gentileza )

2
#

Pelea fue la que dio el actor con sus propios instintos en un filme con poca exigencia física. (Foto: Gentileza )

3
#

Dos son los personajes que el protagonista de Donnie Darko interpreta en el filme. (Foto: Gentileza )

Amy Adams es Susan, una mujer adinerada propietaria de una galería de arte. Está casada con Hutton (Armie Hammer), quien cada vez pasa más tiempo alejado de ella haciendo sus negocios. Su matrimonio no funciona y se siente atrapada. De repente recibe un manuscrito de una novela titulada “Animales nocturnos”, escrita por su examante Edward (Jake Gyllenhaal) quien, cuando lo dejó años antes, era un hombre que luchaba por convertirse en escritor. La novela está dedicada a ella.

Mientras Susan comienza a leer, el director Tom Ford dramatiza la novela en la pantalla y el aterrador cuento de una familia
–Susan ve a Edward como Tony, el padre– que es secuestrada por matones en un solitario camino de Texas; se muestra como una historia dentro de una historia. Gyllenhaal interpreta a Edward, el escritor y a Tony. Aaron Taylor-Johnson es Ray Marcus, el líder del grupo de matones que aterrorizan a la familia de Tony y secuestra a su esposa Laura (Isla Fisher) y a su hija India (Ellie Bamber). Michael Shannon es Bobby Andes, el detective que investiga el secuestro.

En esta entrevista para “Río Negro”, Jake Gyllenhaal cuenta cómo le llegó el guión, su parecer y sobre cómo fue trabajar con dos personajes en “Animales nocturnos”.

P- ¿Cómo comenzó “Animales nocturnos” para vos?

R- Tom me envió este guión raro. A veces te mandan uno con las páginas rojas y ese color significa que es “confidencial”, pero no era realmente de ese color, era un rojizo extraño que nunca antes había visto en un guión. Así que me dieron este guión algo rojo (risas) y recuerdo haberlo leído desde la noche, y probablemente fue uno de los mejores que haya leído. Tal vez haya tenido que ver con ese matiz de color en las páginas con las que Tom está obsesionado –los colores, y cómo la gente recibe sus creaciones–.

P- ¿Esa clase de cosas es importante para él?

R- Sí, quiero decir, obviamente, dada su experiencia. Él no está sólo pensando en alguien que lee palabras en una página, está pensando en cómo el color de la página afecta al lector. Creo que el ritmo en su guión es muy similar al ritmo de la película, y el ritmo con el que Tom habla en voz alta sus propias palabras. Hay algo tan suyo en esta película, y lo había también en el guión. Así que lo leí y pensé: “Todo lo que buscamos realmente como artistas es algo único e individual para quien está tratando de comunicarlo”. Tantas veces lees cosas que de alguna manera derivan de otra y que son influenciadas por otra película, no de la vida real. De escritores que no se preguntan qué está pasando dentro de sí mismos, sino cómo pueden ser apreciados por el mundo exterior. Ese no es Tom. Escribió este guión e hizo esta película puramente de su propio instinto, y por eso quería ser parte de ella.

P- Leíste varios guiones durante tu carrera. ¿De qué manera te llegó éste en términos de la historia?

R- Creo que para mí lo “general” es lo que estoy buscando: pararme, alejarme del personaje, y mirar lo que la historia está diciendo, porque eso es lo que se comunica a una audiencia. Para mí, esto era una historia sobre el amor, el amor perdido, el sentido de no ser correspondido, y la violencia que un desamor causa internamente. Todos pasamos la mayor parte de nuestras vidas haciendo todo lo posible para presentar algo al mundo exterior. No queremos poner todos nuestros sentimientos sobre otras personas, no queremos tener que hacer que otras personas pasen por el dolor que podríamos estar experimentando. Creo que eso es lo que hace Tom en esta película, el personaje de Amy (Adams) representa ese mundo exterior, esa proyección que quiere poner ahí, y entonces el libro y la historia del libro es el mundo interno, el desamor interno de la relación, lo que ella ha hecho, lo que siente y lo que ve que ha hecho con otra persona. Eso es lo que era tan movilizante del guión: se sentía profundamente personal, y eso era algo muy específico para Tom, algo que necesitaba decir. A mí también me llegó, y sentí como si le hablara a muchas personas sobre el amor verdadero y el desamor real. Es una película de miedo en ese sentido también. Cuando suceden cosas así, o cuando mirás para atrás en tu vida y te hacés preguntas sobre los arrepentimientos que podés tener, a veces tu mundo puede darse vuelta. Esta película es una metáfora de todo eso.

P- ¿Estás de acuerdo en que este filme trata sobre la lealtad, las consecuencias de no permanecer leal y alejarse demasiado pronto?

R- Sí, creo que lo que lleva a la lealtad cuando nos alejamos demasiado pronto es el arrepentimiento, y sólo se puede aprender la lealtad, probablemente, cuando experimentás una sensación de vergüenza y pesar. Creo que eso es lo que el personaje de Amy siente a través de la película y es lo que tiene que entender, a lo que tiene que llegar. En realidad lo veo como un final increíblemente esperanzador. Hay una sensación de que aunque no todos obtenemos lo que queremos, nos mueve a otro espacio, y hay algún tipo de cierre. En ese sentido, la realidad la golpea al final.

P- Contanos sobre interpretar a dos personajes: Edward y su creación ficticia Tony.

R- Bueno, uno de los personajes es un personaje que está escrito en el libro. Yo interpreto al escritor del libro, que es el amante del personaje de Amy. Ese amante también está representado como el personaje del libro e interpreto ambas partes. El personaje principal del libro es un reflejo de lo que el personaje de Amy cree que era él en ese momento. Así que lo que le dio a Tom, y lo que me ofreció a mí como actor, fue una gran oportunidad para explorar dentro no sólo de la realidad, sino también de lo que se supone que la gente piensa de vos, hasta cómo un personaje se ve y si envejeció. Es lo que ella percibe de cómo se ve él.

P- El libro –la historia dentro de la historia– es muy aterrador, ¿no?

R- Tony está en una pesadilla: está conduciendo por una ruta desierta, se pierde la señal del teléfono –lo que es raro hoy en día pero en el centro de Texas, conduciendo a través de esa tierra plana, sucede–, y una cosa lleva a la otra y esta especie de banda de inadaptados se mete en un accidente. A Tony le quitan a su familia, y luego el libro y la película se vuelven sobre la búsqueda de su familia que ha perdido y los descubrimientos que hace en el camino sobre sí mismo y sobre lo que le hicieron a sus familiares.

P- ¿Encontraste al guión como una exploración de la masculinidad, sobre el papel de un hombre en su familia?

R- Fue un viaje interesante para mí, y difícil, porque es un personaje que no actúa inicialmente. Él “actúa” cuando está en peligro, pero no conoce su físico, no cree en usar un arma o la violencia en absoluto, así que realmente no sabe cómo proteger a su familia. Es lo mismo que esa idea de la lealtad y esa idea del arrepentimiento. Él cree que amar, simplemente amar y mantener su corazón abierto, va a proteger a su familia, pero en realidad no lo hace. Provoca esta división y se los sacan. Justo como en la relación fuera del libro, él cree que con sólo amar, no protegiendo o luchando por la relación, mantendrá a alguien cerca, y eventualmente pierde esa relación así como pierde a su familia. Así que en la lectura del libro hay todos estos paralelismos que se remontan a la historia de esta relación.

P- Contanos cómo fue trabajar con Amy. ¿Qué tal fue para vos?

R- En el muy corto período de tiempo que trabajé con Amy, ella es indiscutible. Es una de las mejores actrices con las que he trabajado. Siento que en algunas escenas no pudimos profundizar mucho, ojalá hubiera habido más para hacer. No hay nada más inspirador que trabajar con un actor que es mejor que vos. Ella es mucho más. Cada ritmo era algo interesante para mí, cada descubrimiento que ella hizo fue iluminador –los puntos de vista que tenía sobre algunas escenas eran puntos de vista que yo no había pensado–. Hay dos palabras que yo usaría: ella es despiadadamente compasiva, y no sólo conmigo, sino también con Tom. Tengo una admiración muy grande por el trabajo que ha hecho, por la gente con la que ha trabajado, por las actuaciones que ha dado, que me sentía como un bicho raro cuando iba al set. Fue maravilloso tener un profundo respeto por esta persona con la que estás trabajando. Estaba intimidado por ella, y creo que funcionó muy bien para la historia porque cada línea que le digo es acerca de cuánto la adoro. Eso es lo que siento por ella.

P- ¿Tus personajes permanecen con vos cuando terminás una película y se convierten en parte tuya?

R- Creo que todos los personajes se quedan con uno. Si estás haciendo una obra de teatro, estás en el escenario todas las noches y después de cierto número, tal vez un centenar de actuaciones, ocurren esos momentos en que alguien dice algo con un ritmo particular en el mundo real y respondés con la línea que decís en el escenario. De alguna manera esa entonación se relaciona con la forma en que oíste algo: el inconsciente está trabajando (risas).

Eso sucede todo el tiempo conmigo, y me encanta, porque cada una de las experiencias que tengo en la creación de un personaje realmente ha alimentado mi vida. Lo que más me gusta es la preparación, el tiempo antes de empezar a filmar. Es mi tiempo favorito.

P- ¿Cómo te preparaste físicamente para este papel?

R- Esta película fue difícil para mí porque era una sobre la no acción, lo que significaba resistirme a todos mis instintos normales. Soy una persona muy física: amo, respeto y honro el mundo físico, en mi propio ser y en términos de crear personajes. Es una parte muy importante de lo que hago, pero en esta película no podía usar nada de eso. Tenía las manos atadas a la espalda, sentado allí, incapaz de hacer lo que normalmente querría. Esa resistencia y esa lucha, que pelean con paciencia y contra mi propio instinto, fue algo realmente interesante de explorar. Acababa de salir de una serie de películas en las que realmente me estaba expresando físicamente. Todas se trataban de cómo luchar por tu familia, literalmente, y sentirme fuerte dentro de mí, sintiendo que la masculinidad era sobre ser capaz de proteger físicamente algo –abriéndose también emocionalmente, pero eso era una gran parte del todo–. Por lo tanto, realmente traté de reducirme físicamente, si eso tiene sentido. Realmente traté de encontrar las debilidades en mí mismo y tratar de encontrar esos momentos en los que no diría lo que siento, o dudaría. Me interesé sobre eso. Al principio estaba preocupado, y se lo dije a Tom porque él es un hombre de estética: “¿Vamos a ser capaces de ir a lugares que son honestos, que se ven feos?” ¿Sería eso posible? Él me contestó: “Sí”, pero naturalmente como actor no podés creerlo plenamente hasta que estás ahí, y así tuve que entregarme a él de esa manera y creer que estaba diciendo la verdad (y lo hacía). Así que fueron un montón de ensayos, no fue nada específico realmente. Tom es profesor, así que piensa mucho todo.

P- Tom tiene un fuerte sentido de ética de trabajo. Como un gran trabajador, ¿sentís que compartís eso con él?

R- Espero que sea así. Eso sería un honor. Sé lo duro que trabaja. Sin embargo lo que podrías considerar el éxito, él lo tiene financiera y creativamente. Su visión, su habilidad son tan audaces, y respeta a personas que son audaces de esa manera, porque está haciéndole caso a su instinto todo el tiempo. Así que eso espero, que yo trabaje tan duro como Tom. Trabajo duro. Creo que el trabajo duro es muy importante. Es difícil decir eso en el negocio en el que trabajamos, pero respeto profundamente el trabajo duro, y una de las cosas maravillosas sobre cuando elijo a un personaje es que mi pregunta siempre es: “¿Cuan duro pueden trabajar?” Porque lo que significa es que tengo que ir y conocer gente trabajadora en la vida real, y esas son las personas con las que siempre me conecto.

Una familia muy cinematográfica

Jake Gyllenhaal, de 35 años, nació en Los Ángeles. Tras saltar a las pantallas con su thriller psicológico “Donnie Darko”, no dejó de dar titulares con películas poco comunes como el drama de boxeo “Southpaw” o el oscuro thriller “Prisoners”. Fue nominado a un Oscar por su papel como cowboy homosexual en “Secretos en la montaña”.

Gyllenhaal procede de una familia de cineastas: la madre es productora y guionista y el padre trabaja como director, mientras su hermana Maggie es también una conocida actriz. Jamie Lee Curtis (”Los enredos de Wanda”) es su madrina.


Comentarios


Jake Gyllenhaal: cita con un animal nocturno