Transfemicidio en Neuquén: mostraron la imagen de Azul entrando a la casa de Sánchez y revelan audios comprometedores
En una nueva audiencia del juicio por jurados contra el único imputado por el crimen, especialistas reprodujeron videos de cámaras de seguridad y conversaciones telefónicas posteriores a la detención.
En una nueva y crucial audiencia del juicio por jurados que se le sigue a Roberto Daniel Sánchez por el transfemicidio de Azul Semeñenko en Neuquén, la exhibición de pruebas técnicas y audiovisuales marcó un punto de inflexión en la sala de audiencias. El proceso judicial, que cuenta con la acusación a cargo del fiscal jefe Agustín García, la defensa técnica ejercida por Ezequiel Leanza y la querella a cargo de los abogados Fernando Gómez y Shirley Sarasola, expuso ante los doce ciudadanos del Jurado Popular evidencias contundentes sobre los últimos momentos con vida de la víctima, el comportamiento del acusado y las escuchas telefónicas que revelan su estrategia para eludir la justicia.
Azul ingresó a la vivienda y nunca más salió
Uno de los momentos de mayor impacto en la jornada estuvo a cargo del testimonio de la policía y especialista técnica Luján Greck, quien fue la encargada de analizar las grabaciones del sistema DVR secuestrado en el domicilio de la calle Copahue al 1100, donde funcionaba una gomería, así como los registros del comercio de una vecina. El análisis abarcó el período comprendido entre el 17 de septiembre y el 18 de octubre.
Según la reconstrucción fílmica del día del crimen —el 25 de septiembre—, el imputado salió a las 00:47 a bordo de su camioneta Ford Ranger y regresó a las 01:51 acompañado por la víctima. “Ambos ingresan y a ella no se la vuelve a ver salir del domicilio”, aseveró la perita ante los jurados.

La especialista describió además el comportamiento atípico observado durante la madrugada del 26 de septiembre y las primeras horas del 27.
En primer lugar, a las 02:48 se observa al acusado salir del inmueble vistiendo guantes. Acto seguido, acomodó su camioneta marcha atrás, pegada a la puerta de ingreso de la gomería, una posición en la que jamás había estacionado durante todo el mes de filmaciones analizadas.
Luego, a las 03:44 salió del lugar tras realizar movimientos en la parte trasera de la caja del vehículo, regresando a las 05:17 para permanecer 20 minutos en el interior del habitáculo.
Escuchas telefónicas: estrategia defensiva y admisión de hechos
Posteriormente, prestó declaración el sargento ayudante Jorge Berón, investigador de la Policía del Neuquén a cargo del análisis de las intervenciones telefónicas sobre la línea de Riquelme y de seis allegados a su círculo íntimo.
Durante la audiencia se reprodujeron audios en los que el imputado y una de sus hijas evaluaban cómo utilizar un diagnóstico de neurosífilis para favorecer su situación procesal. “Son malos para tu salud, pero buenos para tu causa; la doctora va a ser testigo”, le sugirió su hija en una de las llamadas. Ante la noticia de la enfermedad, el propio acusado había respondido: “Nada que con la fe no se pueda solucionar”.
Las escuchas revelaron intentos de desacreditar la calificación del hecho:
- “Ellos quieren probar que yo hice violencia de género”, se le escuchó decir en una de las grabaciones.
- En otro tramo de las escuchas afirmó: “Nunca estuve con putos de mierda, nunca”, aunque en otra conversación con una de sus hijas admitió: “Fue la primera vez y fue un rato nomás”.
- En uno de los audios más reveladores presentados ante el jurado, el acusado resumió su postura de cara al proceso judicial: “No pueden probarme que soy violento, eso se cae, queda nada más la muerte y que escondí el cuerpo”.
Historial de violencia, temor en el barrio y testigos intimidados
La jornada también incluyó las declaraciones del oficial Jorge Orrego (División Homicidios) y de Fernanda Antimilla, psicóloga del Servicio de Atención a la Víctima y Testigos del Ministerio Público Fiscal.
Orrego brindó detalles del allanamiento realizado el día de la detención de Sánchez y trazó un cuadro del entorno violento del imputado. Mencionó que la mayoría de los vecinos sentían temor a sufrir represalias debido a un presunto perfil conflictivo del acusado, caracterizado por peleas, consumo de sustancias y amenazas. Incluso, un vecino y examigo convocado como testigo rehusó presentarse a declarar en el juicio por haber recibido amenazas directas.
El oficial relató la localización de una expareja de Sánchez, quien tras un vínculo de cinco años describió episodios de extrema violencia física y económica: “No me dejaba tener celular, me golpeaba de puño y patadas dejándome en cama tres días y perdí piezas dentales”.
Respecto a esta testigo, Antimilla recordó la intervención realizada el 3 de junio cuando la mujer se presentó en la fiscalía alterada y con profundo temor, manifestando su intención de no declarar amparándose en el artículo 190 del Código Procesal Penal. Los investigadores determinaron posteriormente que, un mes antes de dicha presentación, la mujer había mantenido contacto con el imputado.
Finalmente, durante la audiencia también prestó testimonio un hombre que ratificó que, días antes del hecho, Azul Semeñenko lo había contactado a través de la red social Facebook para solicitarle ayuda.
El juicio por jurados continuará con la recepción de nuevos testimonios e informes periciales antes de dar paso a los alegatos de clausura.
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