Kicillof, el interlocutor



Extraños giros da la política. Cuando Axell Kicillof, entonces viceministro de economía, quedó a cargo de la poderosa comisión de energía que comenzó a marcar el paso de la nueva política, llovieron críticas puertas adentro del gobierno provincial. Inclusive, le cuestionaron la falta de modales en el vertiginoso proceso de recuperación del 51% de YPF y la expulsión de Repsol. Pero ahora, Kicillof atiende a Sapag casi todas las semanas y parece ser el interlocutor más permeable de la Casa Rosada en materia energética. Hacia él se dirigieron las observaciones sobre la caída en la curva de gas y ahora el reclamo para que se quiten los impuestos a las refinerías más chicas, afectadas por una crisis de rentabilidad. También se aceitó como nunca el vínculo con Enarsa, uno de los principales socios de GyP. La firma estatal es controlada por hombres de La Cámpora, luego de haber desplazado a Exequiel Espinoza, hombre de Julio de Vido. No falta quien, ante este escenario, asegure que el gobierno provincial busca meterse por la grieta de la supuesta interna que hay entre Kicillof y Miguel Galuccio. El CEO de YPF siempre mantuvo perfil bajo pero tiene la extraña cualidad de cosechar elogios de casi todos los sectores políticos, algo atípico en la era kirchnerista. “El mago” también goza de buena imagen en los mercados internacionales e inclusive hay quienes trabajan para su continuidad, sin importar el signo del próximo gobierno.


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