Kirchner despegó al Estado de SW, pese a que la subsidia

La aerolínea recibe 7 millones de pesos mensuales.



El presidente Kirchner afirmó ayer, en un forzado intento por despegarse del escándalo por el tráfico de drogas en Ezeiza, que el Estado “no tiene nada que ver con Southern Winds”, cuando es inocultable el dato del subsidio mensual de 7 millones de pesos que el gobierno le otorga a la aerolínea privada.

Southern Winds integra un acuerdo forjado por la administración Kirchner para absorber a los empleados de la quebrada aerolínea LAPA en la nueva compañía aérea estatal LAFSA, que opera bajo control de Southern Winds.

“Nosotros no tenemos nada que ver con Southern Winds”, aseguró el presidente al intentar despegar al gobierno del escándalo por el contrabando de casi 60 kilogramos de cocaína descubierto en el aeropuerto de Barajas en septiembre pasado en cuatro maletas que fueron despachadas por la aerolínea sin pasajeros a bordo a cargo.

Según diversas investigaciones, la compañía habría realizado este tipo de envíos desde 2002 pese a que están prohibidos por la ley internacional. Ahora, Kirchner dice que el Estado, que no controló e hizo la “vista gorda”, no tiene nada que ver en la maniobra corrupta.

El jefe de Estado prometió ayer que en los aeropuertos argentinos no existirá más la posibilidad “de pasar vergonzosamente droga” y aseguró que se llevará “a fondo” la investigación por el contrabando de cocaína a España.

El mandatario insistió en despegar al Gobierno del escándalo que sacude al país y subrayó que el Estado “no tiene nada que ver con la (conducción de la) empresa Southern Winds (SW).

“Si hay culpables en SW, que vayan presos todos los que tienen que ir presos. Queremos que haya justicia, que definitivamente nuestros aeropuertos no tengan la posibilidad de pasar vergonzosamente droga”, disparó el primer mandatario.

La Justicia tiene argumentos fundados para sostener que valijas abandonadas en setiembre pasado en la cinta de equipajes con 60 kilos de cocaína en el aeropuerto español de Barajas son sólo el extremo de un iceberg.

“Voy a destapar todas las ollas que sean necesarias”, insistió durante un acto en la Casa de Gobierno.

Kirchner destacó que SW “es una empresa absolutamente privada que hizo un contrato de asociación con Lafsa (Líneas Aéreas Federales)”, la empresa que creó el Estado para absorber a unos 800 empleados de las quebradas aerolíneas LAPA y Dinar. Actualmente el gobierno subsidia con 7 millones de pesos mensuales la compra de combustible para SW.

La firma SW es privada pese al subsidio que recibe y a las rutas que el Estado le otorgó en su sociedad con Lafsa.

Frente a las críticas que se alzaron tras conocerse el hecho sobre la insuficiencia de los controles en la principal terminal aérea del país, el presidente acusó “a quienes durante los años 90 vaciaron el Estado” por el proceso de privatización de dichos controles.

“Los mismos que nos piden que reconstruyamos el Estado en un año y medio (de lo que va de de gestión) son los que lo destruyeron”, acusó el presidente al desautorizar las críticas de la oposición que durante la semana pasada cargó contra el gobierno por la ausencia de controles.

Kirchner instó a la justicia a “actuar con absoluta rapidez” en la investigación que lleva adelante y que está a cargo del juez Carlos Liporace.

“Es fundamental que sepamos bien quiénes son los responsables de estos hechos que se

guramente han sucedido durante mucho tiempo”, dijo al aludir a que el envío de la droga a España en setiembre pasado constituye un eslabón de una cadena de narcotráfico mayor. “Los sinvergüenzas tienen que tener un sólo destino: la cárcel”, dijo.

Tres empleados de la empresa SW están procesados en el caso que provocó un cimbronazo en la estructura de la Fuerza Aérea que sufrió el desplazamiento de su titular.

El gobierno también dispuso el pase a retiro de al menos una decena de brigadieres (jefes) y la intervención de la Policía Aeronáutica Militar (PAN), en tanto analiza la disolución de esa fuerza de control y su reemplazo por otra que opere bajo la órbita del Ministerio del Interior. La intervenida PAN admitió que fiscaliza solo el 30% de los equipajes que se despachan y el resto queda a cargo de empresas de seguridad privadas. Argentina está considerada por organismos de la lucha antidrogas como “país de tránsito” del narcotráfico, desde hace al menos 25 años. El caso provocó la mayor purga en la cúpula de la Fuerza Aérea desde que asumió Kirchner en mayo de 2003.

Acordaron la creación de la nueva fuerza

El presidente Kirchner, el ministro de Defensa, José Pampuro, y el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, acordaron anoche la creación de una nueva fuerza que estará a cargo de la seguridad de los aeropuertos y que dependerá del Ministerio del Interior.

En el encuentro en el que participó el designado Jefe de la Fuerza Aérea, Eduardo Schiafino, se decidió que esa nueva fuerza reemplazará a la Policía Aeronáutica desplazada tras el escándalo del tráfico de drogas en Ezeiza.

Según la fuente consultada por DyN, en el mismo proyecto de ley que se enviará al Congreso se derogará el decreto de 1977 por el cual la PAN estuvo a cargo de la seguridad de los aeropuertos puesta en vigencia en la administración de Carlos Menem. (DyN)

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