Kirchner intenta llevar calma pese a las turbulencias

Dijo que el país está sólido "para enfrentar la volatilidad del mercado internacional".



Pese a la fuerte caída del precio de la soja, las importantes turbulencias financieras en Brasil que golpean a la City porteña y empujan al dólar hacia arriba, y al alza histórica del precio del crudo que presiona sobre las naftas locales, el presidente Kirchner aseguró ayer que la Argentina está "muchísimo más sólida" para enfrentar la "volatilidad" del mercado internacional.

Sostuvo que las actuales turbulencias externas tendrán una "incidencia prácticamente menor" en el país.

Sin embargo, y pese a esos dichos, la crisis energética y su impacto en la producción, la suba del petróleo con su consecuencia sobre el precio de los combustibles y el replanteo del modelo sojero, que afecta los ingresos fiscales del país, son tres puntos que preocupan al ministro de Economía a la hora de evaluar el crecimiento del país en el mediano y largo plazo.

El dato más importante relevado esta semana fue la desaceleración que mostró la industria en abril, pese a que desde el Ejecutivo se aseguraba que esto no iba a ocurrir.

Si bien cada uno de los problemas mencionados arriba afectan a determinados sectores de la economía, la configuración de todos en un mismo momento impacta de lleno sobre la salud económica de la Argentina.

La crisis energética deja al descubierto que el perjuicio lo sufre el sector industrial y más allá de algunas apelaciones de las centrales empresarias, son los sectores beneficiados con la devaluación, los que apuntan las responsabilidades de la crisis sobre la administración Kirchner.

Al hablar durante el acto de firma de un acuerdo transitorio con las empresas Telecom y Telefónica que permitirá mantener las tarifas actuales hasta diciembre de este año, Kirchner sostuvo que "somos optimistas respecto del rumbo que está tomando Argentina".

A su vez, el presidente subrayó la mejora de los índices de la economía y la "previsibilidad" que, según dijo, existe hoy en el país y que "el estado acompaña con una solvencia fiscal que hace décadas no había en la Argentina".

En ese contexto, Kirchner remarcó que "en el primer cuatrimestre del 2004 se han enviado a las provincias argentinas 4000 millones de pesos más, que espero y estoy convencido -dijo-, van a ser bien administrados para consolidar el crecimiento del país".

El primer mandatario también sostuvo que pese a las dificultades que a veces acarrea los procesos de crecimiento -en alusión a la crisis energética-, prefiere "las crisis de crecimiento porque van consolidando un país con perspectiva y futuro".

"Somos optimistas respecto del rumbo que está tomando Argentina.

Hemos consolidado sus reservas, tenemos un dólar libre equilibrado, hay previsibilidad y capacidad de respuesta por parte del estado", dijo Kirchner y añadió: "corresponde (entonces) que los empresarios se animen e inviertan en el país".

Pero este anhelo no será fácil de cumplir: un aumento en las inversiones depende exclusivamente de la Argentina salga del default y de previsibilidad a las mismas .

Las duras negociaciones que se avecinan con el FMI son otra fuente de preocupación para el gobierno.

Desde Washington llegó ayer un mensaje indeleble: No habrá waiver (perdón) por la negociación con los acreedores ni por la coparticipación.

Con estas asignaturas pendientes, un nuevo acuerdo con el FMI sería difícil de lograr.

(R. Central y DyN)

 

Un viaje en busca de una alianza con China

El presidente Kirchner viajará a China al frente de una comitiva que incluye a un centenar de empresarios, entre el 28 de junio y el 2 de julio próximos, a fin de plantear una sociedad estratégica con el gigante asiático, gran comprador de la soja argentina.

"Uno de los ejes centrales (del viaje) será plantear una alianza estratégica con China y con el bloque Asia Pacífico", dijo Martín Redrado, secretario de negociaciones internacionales, al hablar en un seminario de la Universidad Austral.

Consultado en un debate posterior sobre la inestabilidad causada por los eventuales recortes al crecimiento en China, Redrado opinó que "ha habido una sobrerreacción del mercado".

"Claramente, si miramos en los próximos diez años la demanda sostenida que tiene China para toda la cadena agroalimentaria, esta es una de las ventajas centrales que tiene la Argentina, que plantea una alianza y sociedad estratégica", indicó el alto funcionario de la Cancillería.

El gobierno ve con preocupación la caída del precio internacional de la soja ante el recorte de compra que realiza China, ya que afecta sensiblemente los ingresos al país. Ayer, el precio de la tonelada de soja cayó un 4,2 por ciento y se ubicó en 319,31 dólares.

Las exportaciones de Argentina a los países asiáticos en su conjunto, incluidos los del sudeste, India, Japón y otros, representan el 11% del total, en tanto que las importaciones ocupan el 12% del total de compras en el extranjero, según estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Durante el primer trimestre de 2004, comparado con el primero de 2003, las exportaciones al bloque de Asia alcanzaron los 793 millones de dólares, con un incremento de 12%, en tanto que las importaciones fueron de 553 millones, con un alza de 83%.

En el caso específico de China, las exportaciones llegaron a 421 millones de dólares en el primer trimestre de este año, con un aumento respecto de los 218 millones vendidos en igual período del año anterior.

Las importaciones desde China llegaron a 231 millones en los tres primeros meses del año, lo que reflejó un incremento respecto de los 97 millones adquiridos desde ese origen en 2003, según el INDEC. (AFP y R. Central)

 

Bancos asesores plantean reducir la quita de la deuda

El presidente Néstor Kirchner y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, analizaron anoche detalles de la propuesta de reestructuración de deuda que el Gobierno le presentará a los acreedores durante el mes de junio.

Entre los puntos que trataron figuró el planteo que los bancos asesores en la negociación, quienes plantean al gobierno reducir la quita.

Las entidades aconsejaron mejorar la oferta a los bonistas para cerrar este año el default y reabrir el ingreso de inversiones.

El obstáculo es el costo político que el Gobierno pagaría, lo que lleva al firme cerramiento de Kirchner sobre mantener la quita del 85%.

Kirchner y Lavagna se reunieron ayer en la Quinta de Olivos luego de ratificar la decisión de no utilizar recursos provenientes del excedente de superávit fiscal para mejorar la oferta.

El diálogo se concretó después que Lavagna depurara los lineamientos generales durante una serie de reuniones que mantuvo toda la semana pasada con los representantes de los bancos -Merryll Lynch, UBS Warburg, Barclays Banco Francés y banco Galicia y banco Nación-, que asisten a la Argentina en la operación. Además se prevé que entre el 7 y el 16 de junio se realice una segunda ronda de diálogo con las asociaciones de acreedores, para brindar precisiones adicionales sobre la oferta. La propuesta mantendrá los lineamientos de la presentación de Dubai, con una quita de 75 por ciento sobre el capital y con un bono atado al crecimiento del país como instrumento adicional para mejorar el nivel de recupero de la inversión.

La forma en que Argentina negocie la reestructuración de su deuda privada decidirá la revitalización o no del sector privado en ese país, dijo ayer el subsecretario del Tesoro, John Taylor.

``Cuanto antes la Argentina pueda llegar a un acuerdo con sus acreedores y la naturaleza del acuerdo sea justa y de buena fe, mejores serán las consecuencias para el desarrollo de su sector privado'', declaró.

Indicó que el papel del FMI ha sido ``establecer un buen marco de negociación'' con un acuerdo al cual Taylor, a cargo de los asuntos internacionales del Tesoro, calificó de ``bueno'' y con capacidad de movilizar más fondos hacia el país sudamericano.


Comentarios


Kirchner intenta llevar calma pese a las turbulencias