Kuczynski salva su gobierno, pero crecen las dudas sobre su futuro

El presidente peruano logró que no lo destituyeran, aunque los analistas le piden un cambio de postura ante el poder del opositor partido Fuerza Popular.

Las divisiones de la derecha fueron claves para que no cayera el presidente, que estaba salpicado por el escándalo de la constructora brasileña Odebrecht.

La continuidad del presidente Pedro Pablo Kuczynski, lograda en la noche del jueves después de superar un intento de la oposición parlamentaria por destituirlo, planteó ayer nuevos interrogantes en el país, cuando aún faltan tres años y medio de un Gobierno que ha mostrado claras debilidades.

Los analistas están divididos en si Kuczynski tras el resultado debe seguir tendiendo puentes hacia el partido derechista radical Fuerza Popular (FP), que tiene mayoría absoluta en el Congreso, o si debe asumirlo como una señal para que enfrente con más solidez a ese sector, convertido en su piedra en el zapato desde que inició el mandato en julio de 2016.

Pero, al margen de esa discrepancia de fondo, los analistas concuerdan en que el mandatario liberal de 79 años no puede seguir como hasta ahora, con un liderazgo débil en el que se actúa más por reacción que por proposición y en el que permanentemente se deja la sensación de orfandad por un gobierno casi ausente.

“El presidente cometería un error grave e imperdonable si interpretara la votación como un aval para seguir gobernando como hasta ahora”, comentó el analista Augusto Álvarez Rodrich en el diario “La República”.

“Si Keiko Fujimori (principal líder de la oposición) ha mostrado inmadurez para usar su poder, Kuczynski ha evidenciado irresponsabilidad para sacar adelante al Gobierno ya sea negociando con la oposición o al menos confrontándola como recién empezó a insinuar”, añadió Álvarez Rodrich.

Desde que comenzó el actual período, el Perú ha vivido un cuadro inédito, en el que un partido opositor, el derechista radical Fuerza Popular, de Fujimori, tiene mayoría absoluta en el Congreso y la usa para poner contra las cuerdas a un Ejecutivo que, en opinión generalizada, muestra mucha lentitud de reflejos.

Esa situación llegó a un punto dramático el jueves, cuando FP y aliados intentaron destituir a Kuczynski, atribuyéndole una “incapacidad moral permanente” por mentir supuestamente sobre lo que ha sido su relación con la constructora brasileña Odebrecht, comprobada máquina de generación de corruptelas.

Más allá de los argumentos de parte y parte, la votación (hubo 79 votos por el sí cuando se necesitaban 87) indica que Kuczynski se salvó por inesperadas rebeldías en FP y porque una de las dos bancadas de izquierda se negó a apoyar la destitución no porque crea en el mandatario sino para oponerse al avasallamiento de las instituciones por el fujimorismo.

Estaba acusado de “incapacidad moral”
Pedro Kuczynski, de 79 años, era acusado de “incapacidad moral permanente” derivada de su supuesta conducta reiterada de negar vínculos contractuales con Odebrecht, la gigante de la construcción brasileña, cuyas prácticas de corrupción remecen a 12 países, diez de ellos de América Latina.
Lima

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