La Angostura bailó y disfrutó al ritmo de Rada

Espectacular cierre para la Fiesta de los Jardines. El "Negro" se ganó una ovación.



VILLA LA ANGOSTURA (AVLA).- Le costó pero lo logró. Rubén Rada tuvo que echar leña morena al fuego de la fresca noche angosturense para demostrar que su fama es bien ganada y que el exótico “Tam Tam” de sus ritmos afrocubanos son capaces de encender los ánimos en las mismas riberas del Nahuel Huapi. La 8ª Fiesta Provincial de los Jardines se despidió hasta su próxima edición con una multitud al grito único y jubiloso de “¡negro!”, que le hizo reaparecer en un prolongado bis con el público envuelto en la nube de polvo levantada por miles de pies en cada salto.

El morocho de la otra orilla empezó en sostenido mayor al entonar “Ayer te vi…” con poderosos reflectores en dirección al público. Quizá su intención inicial fue saldar la impaciencia que los ajustes del sonido habían ocasionado en la gente. Aunque hay que reconocer que la mímica de Alfredo Levi hizo mucho para disimular el trabajo que se desarrollaba a sus espaldas, inclusive al aprovechar los ruidos de prueba como argumento a sus muecas.

Como artista que es y ducho que debe ser, pronto comprendió Rada enfrente de quiénes estaba. Enorme cantidad de niños sentados en el suelo, muy poco conocedores de lo que es el candombe y más atrás, en sillas y de pie, padres jóvenes, abuelos y adolescentes, crisol de un pueblo cordillerano todavía pequeño.

Apeló entonces a códigos compartidos: el rock, el grito “como en la cancha” -según provocó- y ese diálogo peculiar que todo artista se desvive por entablar en un espectáculo que se dice popular. Y el baile y el salto y el puño en alto.

Si hasta una niñita, Jennifer de nombre, extraviada de su madre, se quedó muy campante, rodeada por el brazote del negro, mientras él batía tambores a más no poder.

No todo fue recurso de “showman”.

El arte aleteó desde sus labios, hacedores de sonidos, bufidos o bramidos; pasó de sus manos poderosas a las de sus acompañantes, en la batería, en la guitarra y en la percusión.

Minuto a minuto se ganó a la plaza entera que lo premió al final no sólo con la ovación unificada sino con aquel baile, el que sube desde el vientre y no se puede desobedecer.

Fue el broche que la Fiesta se merecía tras cuatro días de concurrencia multitudinaria y en una temporada turística que también adelantó cifras récord de ocupación.

La última de las jornadas de espectáculos sirvió asimismo para revalorizar el trabajo de la compañía Galera Cirken que con sus acrobacias, números circenses y payasescos acompañó la programación de jueves a domingo. Como invitada en el trapecio actuó Carla Doorn, de Buenos Aires. Pablo Gudiño, Lucas Cainzos, Iván Olivieri y Martín Garay son de Neuquén capital y su nivel profesional no tiene a quién envidiar. Con sus chistes, pruebas y malabarismos supieron arrancar carcajadas a chicos y grandes por igual. Afrontaron con no menor precisión los riesgosos “baches” que se generan en un escenario a la espera de los diferentes artistas.

 

Los mejores puestos

 

De los concursos y competencias realizados, quedaba aún uno por dilucidar: el que premiaría a los stands mejor montados en la feria de productores y artesanos.

El primer galardón fue para “Hogar mágico” por prolijidad, impacto visual y diseño. El segundo para Vivero Genciana por los mismos motivos.

Luego se encolumnaron menciones especiales para los espacios creados por Gendarmería Nacional y la Fundación Salmónidos. Por último, la familia Tascone se llevó una mención de honor por su versión de la granja familiar, con animales de corral.

Críticas y sugerencias de la comunidad

A acercar críticas y sugerencias invitó el intendente Panessi en sus palabras de agradecimiento para con todos los que colaboraron con la octava edición de la Fiesta de los Jardines.

Que no hay fiesta si los invitados n llegan en cantidad suficiente cualquiera lo sabe. Visto así podría asegurarse que la celebración finalizada el domingo fue todo un éxito. Sin embargo hay cosas para señalar y otras que resolver con miras al futuro. La primera y principal, el exceso en el consumo de alcohol tras las medianoches, lo que se tradujo en desórdenes y arrestos. La titular de Producción, Claudia Bordini, anticipó en relación a ello que el año próximo se fijará por convenio un límite horario a la venta, a poco de concluir los espectáculos en el escenario.

Sobre la feria en sí, dos puestos de un mismo titular dedicado al comercio de productos cosméticos para el pelo se llevó las mayores críticas. Por la forma de abordar a la gente y porque sus artículos no eran “naturales” como pretendían.

Aparte de ellos, otros “stands”, de ropa de cuero y de buzos y remeras por ejemplo, tampoco parecían muy de factura artesanal que digamos. El lugar de emplazamiento de los baños químicos o la falta de música ambiental en las horas en que no había espectáculos fue otra de las observaciones. Y también la escasez de puestos de viveros o de aquéllos dedicados al tema convocante: los jardines y las flores. (AVLA)


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La Angostura bailó y disfrutó al ritmo de Rada