La “Argentina pendular” y el impacto social en la región

El economista orientado a temas de desarrollo señala que la alternancia entre modelos liberales y los denominados populistas no han logrado combinar mejoras sociales y un manejo racional de la macroeconomía. Cómo afectan al Comahue las medidas recientes.

Redacción

Por Redacción

P- Usted habló en una conferencia reciente de la “ Argentina pendular”: ¿cómo se puede vincular con el reciente cambio del modelo económico y cuál es el efecto social de estos vaivenes?

R- En la conferencia remarqué el hecho de que ese rasgo no se refería sólo a los enfoques de política macroeconómica, sino trágicamente respecto a la concepción de modelo de país. Ello se halla enraizado en nuestra historia como Estado Nación. Por ejemplo, si se afirma que: “el populismo engloba todo tipo de decisión tendiente a lograr un rápido apoyo político a partir de ofrecer beneficios palpables a una mayoría, extraídos de una minoría, sin tener en cuenta la sostenibilidad en el tiempo de dicha transferencia o las consecuencias absolutas que las mismas generan tanto para los supuestos beneficiarios como para los supuestos damnificados al momento de su implementación”, uno debería preguntarse por otro lado si extraer beneficios a una gran mayoría para entregárselos a una minoría es compatible con la concepción de un país que busca consolidar su desarrollo sostenible. El irracional temor a la movilidad social ascendente es una visión tan peligrosa como la de creer que dicha movilidad puede ser sostenida en el tiempo ignorando los equilibrios macroeconómicos básicos. En síntesis, ninguno de los enfoques es consistente con un manejo racional y simultáneo de la estructura productiva sectorial, del empleo, la macroeconomía, la educación y la cultura.

P- Como analista de economías regionales. ¿Cómo estaban en 2015 y cómo impactaron las medidas tomadas este semestre por el gobierno (devaluación, alza de tarifas) sobre todo en lo social?

R- Las economías regionales no se constituyen de un solo sector de actividad. Sus impactos multiplicadores son muy distintos. Por ejemplo una tasa de cambio no competitiva puede afectar al sector primario exportador de un modo distinto al de industrias, comercio y servicios. Sin embargo todas dependen del contexto nacional. Nótese que si el PBI nacional se compone de 80% de consumo de hogares, más consumo público, (en 2014 y 2015 rondaban 82%) y estimamos que la inflación fue del 24% (diciembre-mayo de 2016) afecta en esa proporción a dos tercios de los ingresos de los hogares. El incremento de inversiones reales, es decir no financieras, debería incrementarse en un 64% para que el producto total se mantenga y no caiga en un 16%. Por otra parte, las devaluaciones nominales no operan ya como en el pasado debido al elevado componente de insumos importados en industrias y otras actividades de nuestra economía. El contexto mundial desde 2003 ha cambiado y esto parece ser ignorado. Su carácter correctivo en términos de competitividad no opera salvo con una recesión enorme que produce destrucción de capital físico y humano. Crecer desde un PBI que ha caído un 10% lleva a que para alcanzar los niveles de 2015 se necesitarán entre tres y cuatro años. Pero aún si la devaluación llegara a ser exitosa en términos de competitividad externa, ello no asegura en lo más mínimo que sus efectos multiplicadores sean tales como para lograr tasas de crecimiento sostenidas, pues achicaría tanto la economía que no habría siquiera capacidad de endeudamiento externo. En lo social grandes mayorías salen perjudicadas . Por eso es imperativo hacer explícitas políticas sectoriales concordantes y definir medidas macroeconómicas de sintonía fina. Dar buenas señales de rentabilidad no es idéntico a dar buenas señales de inversión reproductiva de capital. Aumentar la tasa global de ahorro no es idéntico a convertir ahorro en inversiones reproductivas generadores de riqueza.

P- ¿Es el sector informal el más castigado? ¿Qué peso tiene en las economías norpatagónicas?

R- A pesar de que no se tienen datos oficiales, en Bariloche a través de diversos estudios, hemos determinado que entre 23% y un tercio de la mano de obra ocupada se hallaba en sectores informales o de elevada precariedad laboral. Por supuesto este sector, más el de los desocupados crónicos, son los más castigados. Los sectores vulnerables han crecido desde 1980 en capas superpuestas tras cada crisis y aún durante la bonanza 2003-2012 muchas familias no salieron de esa condición a pesar de que se mitigó su grado de pobreza. Sin embargo, insisto en que el peor obstáculo es que no se ha construido una visión compartida acerca de qué modelo de país es el aceptado y deseado por la mayoría de los argentinos, cuál la estructura productiva posible, con una visión de largo plazo y las distintas políticas que pueden conducir a ello.

P- ¿Cómo ha afectado esta Argentina pendular a la región del Comahue?

R- La situación es muy distinta para Neuquén que para Río Negro. Neuquén cobra por regalías hidrocarburíferas más de 5 veces lo que Río Negro a pesar de que los precios unitarios para Río Negro eran en febrero de 2016 unos 3,3 u$s por MBTU contra 2,16 en Neuquén para el gas, diferencia explicada por el mayor aporte de gas nuevo en Río Negro que en Neuquén. Neuquén produce 13 veces más gas que Río Negro y 2.85 veces más crudo en volumen. Por lo tanto las mejoras de precios del gas por encima de los ya elevados que recibían ambas provincias favorecerán más a Neuquén que a Río Negro. Para el crudo los precios son iguales en ambas provincias (u$s 64 por barril) en enero- febrero de 2016, un 10% menos que en 2015 a pesar de que estos precios fueron superiores en ambos años a los del mercado internacional.

Pero los impactos conjuntos del alza de las tarifas, de la devaluación y de la inflación han perjudicado por una parte a todas las pymes de la región y al poder de compra de los salarios. A esto se suma que para el sector frutícola del Alto Valle la devaluación no los ha beneficiado. Se suponía que con la unificación del tipo de cambio, la eliminación de las retenciones y la puesta en marcha de los reembolsos, las exportaciones regionales pegaran esta temporada un salto importante y no fue así. Para la Zona Andina, dependiente del turismo la situación es aún más crítica. Como dije la devaluación no fue correctiva con ninguna zona de comercio. Las alzas en tarifas e insumos hacen caro el servicio. Además sólo un 20% de los arribos de turistas proviene del exterior y de ellos el grueso procedente de Brasil, que atraviesa una crisis económica y política muy grave. El poder adquisitivo de importantes sectores de turismo interno se ha visto mermado y la situación social se ha agravado drásticamente. Si a ello se suma un cambio en la mirada política en el sentido de que la pampa húmeda debería dejar de “subsidiar” al interior y que el empleo público es “improductivo”, el panorama es más que preocupante.

Roberto Kozulj, vicerrector de la UNRN, Zona Andina

“No se ha construido una visión compartida acerca de qué modelo de país es el aceptado por la mayoría de los argentinos”.

Roberto Kozulj, economista y vicerrector de la Sede Andina de la UNRN.

Roberto Kozulj

Enfocado en desarrollo

Roberto Kozulj es vicerrector de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro desde 2013. Es docente desde hace más de 30 años.

Licenciado en Economía en la UBA, se especializó en política y estilos de desarrollo de economías regionales y energía.

Integra el Consejo de Planeamiento Estratégico de Bariloche desde 2010.

Comenzó en 1974 en la Cepal en Buenos Aires y desde 1986 trabajó más de 25 años en la Fundación Bariloche.

A partir del 2008, las ramas con mayor participación de asalariados y creación de empleos son aquellas que peores salarios pagan, como la construcción, el comercio y el empleo en hoteles y restaurantes”.

Nicolás Villanova, responsable del área estadística del Ceics

Datos

“No se ha construido una visión compartida acerca de qué modelo de país es el aceptado por la mayoría de los argentinos”.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora