«La Argentina quiere suicidarse más que vivir»

El actor Miguel Angel Solá presentó en España su nuevo filme "El amor y el espanto". En esta entrevista demuestra que su temple de artista intenso y comprometido sigue intacto.





Madrid (Télam).- El actor Miguel Angel Solá, quien en el marco de la muestra cultural Primera Semana Argentina en Madrid acaba de presentar en España el filme «El amor y el espanto», en el que encarnó al escritor José Luis Borges a los 46 años, afirmó que «en la Argentina ningún gobierno apuesta a la cultura como embajadora».

«Pese a las obstinaciones de unos pocos como José Miguel Onaindia (director del Incaa, una de las entidades que organizan la muestra madrileña), la Argentina no está encarrilada para apoyar a la enorme cantidad y calidad de artistas que tenemos, y deja morir tantas cosas hermosas que da pena», declaró Solá en una entrevista, quien reside en España desde fines de los «90.

Durante la entrevista, efectuada tras la exhibición de «El amor y el espanto» en el cine Palafox (ubicado en una zona céntrica de Madrid), un Miguel Angel Solá de habitual mirada aguda y crítica reflexionó sobre la crisis que atraviesa la Argentina, que «en mi país siempre se premia al ladrón, al chanta, al asesino, al genocida».

«En la Argentina se echa a la gente que realmente se toma la vida en serio, mientras que a los que se quedan los destina a manejar un taxi. Un país con esas características, más que vivir quiere suicidarse», añadió el actor.

Consultado sobre si, pese a todo, piensa regresar al país, el intérprete respondió con firmeza: «Mi vida ya está acá y soy feliz. Mis dos hijas crecen hermosas y Blanca (en alusión a su esposa, la actriz española Blanca Oteyza) está completa».

Como para balancear su postura subrayó que «a la Argentina sólo volvería para trabajar o para ver a mis amigos, a quienes extraño mucho».

En esa línea, explicó que «en España tuve mucha suerte. Acá me dieron muchas posibilidades: ya participé en cinco películas y ahora estoy realizando el doblaje del papel que interpreté en «Fausto», el filme de la agrupación teatral La Fura dels Baus».

De hablar pausado, Solá dejó en claro que no le resulta indiferente lo que pasa en la Argentina pero, aclaró, «no puedo meterme en el corazón y en el pensamiento de los argentinos».

«Mi país me duele desde la punta del dedo gordo hasta el último pelo. Conozco todo mi país, llevo toda la geografía de mi país dentro mío, cierro los ojos y puedo ubicarme en cualquier lugar de la Argentina. Pero lo que no puedo hacer es meterme en el pensamiento de los argentinos», explicó el actor.

La exhibición en Madrid de «El amor y el espanto», una película que mezcla ficción y realidad para narrar un episodio de la vida del célebre escritor argentino Jorge Luis Borges, permitió que Solá pudiera ver por primera vez la película terminada.

Acerca de la impresión que le dejó el largometraje, indicó: «Todavía lo estoy digiriendo. Es muy raro verlo tan lejos de la Argentina. Dista mucho el resultado de lo se hace durante el rodaje».

Todavía bajo el shock que le provocó la película, el intérprete sostuvo que trabajar en ella le sirvió para acercarse más al genial escritor y comprender sus miedos y su necesidad de desarrollar lo único que le quedaba: la apuesta a la belleza.

Borges no miente

En cuanto a si fue un desafío en su carrera encarar un personaje tan polémico como Jorge Luis Borges, el actor señaló que «todos los personajes para mí son únicos. Miran, piensan y hablan diferente».

A lo que agregó «Yo tengo una relación muy chocante con Borges: leerlo me instaba a escribir. Me parecía un hombre con una vida muy austera y me gusta ese tipo de gente».

«Pero por otro lado -siguió el actor- me desagrada ese otro Borges, el que apareció a sus sesenta y tantos años con declaraciones terribles sobre la vida. Tenía tanta humanidad en su escritura y tan poca en sus declaraciones públicas», juzgó Solá en relación al Borges desligado de la realidad.

Para el intérprete, Borges y él tienen muy poco en común desde lo ideológico. «Yo, al igual que Borges, detesto el borreguismo de los pueblos, la patotería de la masa, pero mi pensamiento siempre va a estar más cerca de los seres humanos siempre despreciados y despojados por la sociedad».

«Mi cuenta con Borges ya está saldada. Hice lo que pude con el personaje que me dieron para hacer. Lo quise mucho haciéndolo y me dejó la sensación de que Borges no mentía al escribir. Su talento no miente», remató Solá. Auténtico y descarnado como siempre.

Una semana de arte en Madrid

Madrid (EFE).- Una amplia muestra de la cultura actual de Argentina, con proyecciones cinematográficas y conciertos de «embajadores culturales» como Mercedes Sosa o Víctor Heredia, se expone desde ayer en la I Semana Argentina en Madrid.

La iniciativa, organizada por las Secretarías de Turismo y de Cultura del país iberoamericano en colaboración con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), pretende mostrar la importancia de la actividad cultural argentina.

«Esa es la mejor carta de presentación que tenemos ante el mundo», afirmó el secretario de Cultura argentino, Darío Lopérfido, en la presentación de esta actividad.

Cinco galas musicales y una docena de filmes figuran en la programación de esta primera semana, que tiene intención de celebrarse anualmente.

El concierto inaugural estuvo dedicado al folclore a cargo de Víctor Heredia, León Gieco y Mercedes Sosa.

«España y Argentina siempre han estado hermanadas por el dolor. Los artistas y poetas hemos pasado por lo mismo en ambos países: hemos perseguido utopías y tenemos el mismo concepto de amor por el pueblo», señaló Víctor Heredia.

Según el cantante, «los argentinos hemos aprendido mucho de artistas españoles como Víctor Manuel, Serrat o Aute, y lo que esta semana traemos es una manera de devolver sus enseñanzas en forma de abrazo apretado».

Hoy tendrá lugar una representación del rock argentino con los grupos Babasónicos, Attaque 77 y Divididos; y un día después el jazz será protagonista de la mano de Javier Malosetti, Fat»s Fernández y Dino Saluzi.

El viernes habrá una noche de tango en un teatro madrileño con Fernando Samalea, Adriana Varela, Julio Boca y el Ballet Argentino con el Quinteto Piazzolla, mientras que el sábado se ofrecerá una muestra del pop/rock actual con Leo García, María Eva Albistur, Antonio Birabent, Ariel Rot y Fito Páez.

En cuanto al cine, se proyectarán doce películas como «Animalada», «Cabeza de tigre», «El amor y el espanto», «El nadador inmóvil», «Saluzzi», «Sólo por hoy» o «Viaje por el cuerpo», que esperan encontrar un nuevo mercado de difusión en España.

Sobre los actos de violencia que durante las últimas semanas se han producido en las calles argentinas contra intereses económicos españoles debido a los problemas de Aerolíneas Argentinas, varios de los artistas invitados a esta semana señalaron que «no son los sentimientos de nuestro pueblo».


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