La aventura de casarse en tiempos de pandemia

Pese a que el coronavirus cambió las reglas, hay parejas que siguen eligiendo unirse legalmente. Los casamientos se realizan solo con cinco personas en el lugar.



El 20 de marzo se suspendieron abruptamente los casamientos. Los registros civiles cerraron sus puertas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio y muchas parejas quedaron a la espera de su ansiado casamiento. A principios de junio, en la provincia, reabrieron los registros y así volvieron los “sí, quiero”, pero bajo un barbijo y con estrictas medidas sanitarias.


En ese contexto, hay parejas que decidieron esperar a que pase la pandemia para casarse como siempre lo habían imaginado. Pero otras, eligieron concretar su unión pese a tener que hacerlo sólo acompañados por dos testigos y el o la representante del registro civil.
Quienes ya pasaron por un casamiento en medio de la pandemia aseguraron que la emoción del momento se mantuvo intacta y que fue un sueño cumplido.


“Estuvo muy linda la ceremonia. Fue triste por un lado porque no teníamos a nuestras familias. Solo estuvieron los testigos. Pero firmar el acta y sellar nuestro amor con algo tan importante, fue emocionante de todas maneras”, contó Noelia Rioseco, con palabras cargadas de felicidad. Ella fue una de las primeras en dar el “sí” junto a Marcos Daniel Palomeque, ahora su marido.
La celebración después de la ceremonia también fue muy distinta. En ese entonces , podía haber reuniones de 10 personas, pero lejos estuvo la posibilidad de una gran fiesta en un salón.


Concluida la ceremonia, los recién casados fueron a la casa de los padres de Noelia donde los esperaba un asado. Al llegar recibieron el cariño y las felicitaciones de su familia más allegada.
“Teníamos turno para casarnos para el 20 de marzo y justo el 19 el presidente anuncia una cuarentena total y nos cancelaron todo. La verdad fue muy triste para nosotros pero por fin llegó el día tan esperado”, recordó Noelia.


Natalia Simón y Marcos Merino cumplieron tres años de noviazgo el 10 de junio, hace más de un año que planificaban su casamiento y en el transcurso, irrumpió la pandemia.
“Lo veníamos hablando ya hace un año y algo y surgió lo de la cuarentena. Yo le decía que teníamos que seguir adelante porque no sabíamos cuando se iba a terminar todo esto y programamos para junio”, contó Natalia de 25 años. Y así lo hicieron.


“Una experiencia para mi vida, nueva y que nos va a llevar a nuevos momentos”, resumió Marcos sobre cómo vivió su casamiento. Y contó que al final de la unión todos los presentes expresaron unas palabras para la ocasión: “Fue un momento donde todos lloramos”, dijo Marcos.


En ambos casos, los testigos fueron también los camarógrafos del evento para luego poder compartirlo con sus seres queridos y revivir ese momento tan especial, que se completará con una gran fiesta cuando la pandemia sea superada. De todas formas, estas parejas y unas 10 más, fueron las afortunadas que tras la unión civil pudieron juntarse a festejar con 10 personas, ya que en aquel momento la situación epidemiológica de Neuquén permitía reuniones de este tipo.


Ahora, el aumento repentino de contagios en la capital, cambió la situación. Los casamientos fueron suspendidos, en Neuquén capital y alrededores y no se sabe cuando podrán retomarse.
Julieta Fabi y Agustín Palma son una de las parejas que esperaban casarse en julio. Ellos tenían todo planeado.


Como sabían que no iban a poder compartir el momento más que con sus testigos, habían planeado transmitir la ceremonia por Instagram para que sus “invitados”, de alguna forma, puedan vivir la emoción del momento con ellos, pero a la distancia.

“Nosotros lo íbamos a hacer en noviembre de este año al casamiento, todo junto, pero cuando vimos que la cuarentena se iba alargando cada vez más, por cuestiones económicas y para asegurarnos que a último momento no nos suspendan, decidimos pasar todo para marzo. Pero igual sabíamos que íbamos a hacer el civil este año porque nuestra decisión había sido casarnos este año. No sabíamos para cuando, y ya que estamos lo adelantamos para no esperar más y por no saber cómo va a seguir todo.

Cuando se reabrió el registro civil decidimos hacer el civil igual”, contó Julieta cuando todavía su casamiento con Agustín se realizaría en estos días.
Lo cierto es que el marcado avance de casos de covid-19 y las medidas sanitarias para contener la pandemia obligaron a ponerle un freno a los casamientos en el conglomerado Neuquén-Plottier-Centenario.
No se sabe cuando podrán volver a hacerse las uniones civiles pero no será antes del 17 de julio cuando se cumple el plazo de las nuevas medidas de aislamiento.

¿Cuál era el protocolo?

El reinicio de los casamientos se dividió en etapas. Los primeros en realizarse fueron aquellos que tenían turnos y que tuvieron que ser suspendidos por la pandemia. Luego, seguirían aquellos que no tenían fecha designada pero ya habían presentado la documentación prenupcial. Y la última etapa es para las nuevas bodas. Aunque estas últimas dos fases no llegaron a completarse por completo.
“Nos comunicamos con cada uno de los contrayentes, se les comunicó el protocolo a seguir en el caso que decidan casarse y, si era así, reprogramar la fecha”, indicó la directora provincial del Registro Civil, Laura Vargas. Aunque apuntó que hay “muchos que en estas condiciones prefieren no casarse. Sobre todo la gente del interior. Porque prefieren que pueda ir toda la familia de la manera tradicional, que la gente le tire arroz afuera y demás rituales”.
El protocolo establece que los casamientos podían realizarse en las dependencias de los registros civiles y que allí podía haber solamente cinco personas. Todas ellas debían usar barbijo de forma obligatoria, mantener la distancia social e higienizarse con alcohol en gel. Además, las normas para las uniones civiles señalaban que no podían participar allí personas con factores de riesgo.


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