La bucrocracia frenó fondos destinados a Educación

Nación envió a Río Negro casi 130 millones de pesos, pero sólo pudo utilizar 85 millones por limitaciones en los cupos, según denunció el ministro de Educación, César Barbeito.



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VIEDMA (AV).- Río Negro recibió el año pasado de Nación algo más de 128 millones de pesos del Fondo Nacional de Financiamiento Educativo. El Ministerio de Educación registró transferencias por casi 150 millones, pero sólo pudo utilizar 85 millones por “limitaciones en los cupos” . El ministro César Barbeito aseguró a “Río Negro” que Hacienda -en referencia a la gestión de Pablo Verani- retuvo el año pasado a Educación 74 millones destinados a “mejorar la educación rionegrina”. Explicó que no se habilitaban “los cupos de compromisos”. Ocurre que el ex ministro “forma parte de un proyecto interno distinto al del gobernador” Miguel Saiz, respondió Barbeito al advertirle que la crítica estaba relacionada a una cartera del Ejecutivo. En referencia de esos recursos propios, Educación informó de una disponibilidad por la ley de Financiamiento Educativo de 128.496.511 pesos en el 2009 “más un remanente del ejercicio 2008 de 21.502.845 pesos”. Consignó que esos fondos “no pudieron ser utilizados por la falta de asignación de cupos de compromiso” y no pudo “ avanzar con el trámite. Esos recursos son propios y no pueden ser utilizados en otra área y, además, se encuentra bajo auditoría por Educación de Nación”. El total del Fondo Educativo del 2009 rondó los 150 millones, aunque sólo se utilizaron 85 millones (69 millones de los fondos del año pasado y 164, millones del remanente del 2008), es decir, un 57 por ciento de lo depositado. Barbeito repartió esos 85 millones de la siguiente forma: 36,2 millones en reparaciones y mantenimiento de escuelas; 26 millones en sueldos; 15,7 millones en funcionamiento, 5 millones en transporte escolar y 2,5 millones en becas. La limitación de Hacienda fue señalada por Barbeito como un impedimento en la concreción de las ejecuciones dispuestas por Educación, especialmente las obras escolares. Este obstáculo lo destacó ante “Río Negro” cuando habló de los expedientes que actualmente revisa el Tribunal de Cuentas, con repercusión en lo institucional y político. Aquellas restricciones determinaron -según narró el ministro- que Educación retraiga sus ejecuciones en el presente ejercicio. Ejemplificó este escenario con que el 12 de febrero se inició un expediente para comprar calefactores y calderas para Bariloche por 166 mil pesos. “Aún hoy no se pudo realizar el concurso de precios. Siempre he planteado esta situación para corregir”. Además, el ministro adelantó que las refacciones de la Escuela Especial N° 12 de Huergo ya se realizaron, pero “tampoco se pudo realizar el concurso de precios. Ahí es donde se utiliza la ley de emergencia” para garantizar el servicio educativo. Habló de la situación de urgencias que imponen ciertas falencias en las escuelas de Allen y luego resaltó que los “tiempos de la administración pública no son los de la comunidad educativa”. Destacó la necesidad de ser respetuosos de las normas administrativas pero “si hay emergencia hay que avanzar” con la ley de emergencia.

Marcelo Ochoa

Muchas obras educativas están demoradas porque todavía no se autorizó el uso de los fondos correspondientes.


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