La carrera que Copetti nunca olvidará

El representante de San Martín de los Andes subió al podio en cuatri y fue el mejor argentino en la mítica prueba. Apostó por el equipo Deveza y Oreste Berta y se dio un gusto de aquellos.




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Pablo dio pelea durante toda la competencia, ganó un parcial y se transformó en el primer piloto patagónico que termina en el top 3.

Sólo Pablo Copetti sabe lo que vivió después de abrochar su primer podio en el Dakar. Ese enlace entre Río Cuarto y Buenos Aires fue interminable, pero le sirvió para repasar por todo lo que pasó antes y durante la mítica prueba. Por eso, las lágrimas de emoción al final del tramo de velocidad, como cuando pasó por la rampa.

El tercer lugar en la general de la categoría cuatriciclos le permitió convertirse en el mejor argentino del Dakar, lo que tiene un valor agregado.

Hace años fue el primer regional que ganó una etapa. Ahora, con la de esta edición, acumula tres. También hizo historia, porque nunca antes un patagónico había subido al podio.

Copetti no la pasó bien en sus anteriores participaciones en el Dakar. Sobre seis intentos, sólo completó uno en 2011.

Por eso, se preparó como nunca para la edición 2017. Apostó al equipo Deveza y a los fierros del afamado Oreste Berta, nada menos. Venía todo bárbaro, pero en un accidente insólito se rompió el dedo pulgar de la mano derecha.

Se fue a España. Lo operó uno de los médicos que atiende a los pilotos del MotoGP. Siete tornillos en su dedo pulgar.

La recuperación fue contrareloj. Llegó al Dakar, aunque nunca estuvo al ciento por ciento. Se la bancó igual, como en las buenas y malas en la prueba.

“Estoy contento y emocionado. Cuando te entrenás todo el año y te lesionás a tres meses de la prueba todo se ve negro. Me volví a subir al quad el 28 de noviembre y no podía imaginarme este final”, comentó Pablo.

Después de pasar por el podio, reconoció: “No se de donde saqué fuerzas en este Dakar. No siento al dedo y no lo puedo mover, la mano izquierda está destrozada”.

“Por suerte, mi cuatri me acompañó toda la prueba, si bien tuvo problemas, y no me aflojó nunca”, contó el representante de San Martín de los Andes.

Con una sonrisa cómplice, aseguró que salió a ganar la última etapa en Córdoba. “Si pensaba en cuidar me iba a poner nervioso. El equipo no quería saber nada”, comentó.

Todo es historia, no pasó nada y Copetti selló con un sacrificado tercer lugar su mejor tarea en el Dakar.

Podio Dakar


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