La competencia deportiva, lejos de volver en la región

Aunque muchas disciplinas retomaron las prácticas en la zona, los torneos oficiales todavía no se ponen plazos y varios ya piensan en el próximo año.





La actividad deportiva está prácticamente parada, tanto en la zona como en el resto del país, desde mediados de marzo y la realidad de la pandemia hace que aún sea imposible planificar la vuelta a la competencia.

Los entrenamientos, en especial los de disciplinas individuales, han sido habilitados paulatinamente. Esto permitió que los atletas puedan mantenerse en forma aunque, todavía, sin pensar en torneos oficiales.

Uno de los eventos  en la región que aún se aferra al calendario 2020 es el Mundial de Motocross en Villa La Angostura, con fecha para el 21 y 22 de noviembre. Después del aplazamiento en marzo, el cronograma no volvió a alterarse pero es una incógnita si podrá llevarse a cabo.

Los certámenes zonales como la Liga Confluencia de fútbol o el Integración de básquet saben que será difícil volver este año, especialmente por un factor clave: la recaudación.

Es sabido que, al menos hasta 2021, no habrá deportes con público en las tribunas y para los clubes es vital el ingreso de las entradas. Sin ese dinero, abrir las canchas para competir genera solo pérdidas en un contexto económico, de por sí, complicado para todos.

Los efectos del parate no solo se notarán en las finanzas de las instituciones sino también en el físico de los deportistas. Aunque de a poco puedan volver a entrenar, el roce de la competencia es insustituible y ese aspecto repercutirá, sin dudas, en el nivel de cada uno.

En las disciplinas grupales la mecánica colectiva deberá ser ensayada casi desde cero, un desafío para proyectos que venían de mediano o largo plazo.

Es posible que algunos deportes individuales como el tenis, natación o atletismo (no en todos los rubros) puedan retornar antes dada su naturaleza. 

Sin embargo, las complicaciones a la hora de transportarse por el país llevarían a que los certámenes deban ser plenamente locales, al menos al principio.

Algunas competiciones populares que abarcan diferentes provincias, como los Juegos Epade o los de la Araucanía, suspendidos para este año, deberían llevar un arduo esfuerzo logístico para poder realizarse.

La evolución de la pandemia ha puesto en una situación crítica al Alto Valle. Neuquén, Plottier, Centenario, Cipolletti y General Roca están dentro de las ciudades con transmisión comunitaria del virus. 

Ante esta realidad y las restricciones para moverse entre las provincias, pensar en competencias deportivas parece una utopía.


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