“La cuestión de los conflictos”

El conflicto es la contraposición de intereses, comportamientos u opiniones. Hay conflictos velados, callados y otros que gritan a cielo abierto. Graves y leves, latentes y actuantes, en desenvolvimiento y resueltos.

Los conflictos son parte de la vida humana personal y social. Hay que tratarlos de frente o elusivamente, darles un corte o soportarlos.

Optar por la libertad confortable saliéndose de la situación, ceder temporalmente o hacer estallar el desaguisado. En conflictos agudos el diálogo no sirve, hay que empezar por ofrecer concesiones para lograr por lo menos una tregua que resguarde los resultados de las actividades conjuntas.

Extremar la cortesía, expresar la gratitud y sostener la generosidad son comportamientos que predisponen a la otra parte a abrir las murallas y abandonar el aceite hirviendo.

Cuando recibimos maltrato de la otra parte es difícil, hay que conseguir lo que de allí se necesita, dar las gracias, saludar y retirarse solicitamente sin mostrarse molesto.

En los conflictos de intereses hay que hacer las cuentas, respetar los derechos de las partes, repartir costos y responsabilidades y estar dispuesto a dejar un óbolo por la paz.

Los comportamientos pueden ser irritantes, injustos y nocivos. Hay que modelar la conducta de otro. Y es mejor contar con elementos de presión, aunque usarlos moderadamente sin dejarse llevar por el enojo.

Los conflictos de opiniones son vanos, a no ser que halla una decisión en juego. Lo mejor es no exacerbar la discusión y consultar uno o más entendidos honestos para contextualizar nuestras opiniones. Con esa nueva y enriquecida visión del asunto es más fácil zanjar el conflicto.

¡Buena suerte, lucidez y paciencia!

Alberto Félix Suertegaray

DNI 14.169.481

Alberto Félix Suertegaray

DNI 14.169.481


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