La defensa pedirá la absolución de los gremialistas

La argumentación apunta a fallos en la investigación. En la audiencia de hoy se presentarán los alegatos.



NEUQUEN (AN).- Los abogados de los dirigentes acusados de producir destrozos durante una manifestación pedirán la absolución de los imputados en la jornada de hoy cuando se presenten los alegatos del juicio iniciado en su contra a principios de semana.

Mariano Mansilla, uno de los defensores, adelantó ayer que fundamentará la solicitud mediante el cuestionamiento a distintos aspectos de la etapa de investigación.

Uno de estos puntos, serán las declaraciones formuladas por los ocho efectivos de la comisaría 22 de Zapala. Los uniformados, si bien no presenciaron los hechos, fueron convocados durante la investigación, antes de comenzar el juicio, para reconocer a los dirigentes en las filmaciones hechas por distintos medios de comunicación. Se los llamó porque, al igual que la mayoría de acusados, viven en esa localidad. Y los reconocieron.

Sin embargo, Mansilla sostuvo que “no fueron respetadas las pautas establecidas para estos procedimientos de investigación, que prevén como mínimo la presencia de los defensores en las ruedas de reconocimiento”. Por este motivo, dijo, pedirá la nulidad de la prueba.

También dijo que cuestionará el hecho de que no hayan sido convocados los efectivos que presenciaron los destrozos en los dos escenarios, para de esta forma verificar la existencia de algún daño de parte de los acusados.

La acusación realizada por el fiscal es por “daño agravado”, delito que prevé un pena de tres meses a cuatro años de prisión. Según el Código Penal, se ejecuta cuando el hecho esta orientado, entre otros aspectos, en venganza de las determinaciones de una autoridad.

Sobre este punto, el defensor deslizará que la marcha hasta la casa la funcionaria Graciela Carrión de Chrestia surgió de forma espontánea y no fue planificada. Utilizará como prueba los di

chos de los dirigentes de ATE y CTA -entre estos últimos, Horacio Fernández, titular de la central obrera- que declararon ayer en calidad de testigos, y que lo hicieron en ese sentido.

El fiscal Ricardo Mendaña, intentó incorporar como testigo a Patricio Chrestia, hijo de la funcionaria, quien estuvo en el interior de la vivienda cuando fue atacada. Pero como la solicitud fue realizada fuera de término, la defensa se opuso y la Cámara Criminal Segunda la rechazó.

Respecto de los videos, los policías presentados como testigos de la fiscalía volvieron a identificar a los imputados. Sin embargo los sindicalistas que declararon ayer no reconocieron a ninguno.

Las imputaciones surgieron por los hechos producidos el 9 de junio de 2000. Ese día los gremios se movilizaron para rechazar la prórroga del contrato de concesión del yacimiento de Loma de La Lata.

Durante el desarrollo de la marcha, se enteraron de la muerte de la docente Silvia Roggetti, quien falleció tras clavarse el hierro de una obra sin terminar en la escuela en un ojo.

Este suceso desencadenó la furia de los manifestantes que rompieron parte de las instalaciones de la petrolera y de la vivienda de la funcionaria del MPN, y titular del Consejo Provincial de Educación al fallecer Roggetti. Ayer, culminaron las audiencias del juicio oral y publico iniciado contra Sergio Panguilef, Sergio Vázquez, Gabriel Borrini y Roberto Villalba.

A ellos se suman Damián Morales y Luis Rivera, quienes no estuvieron presentes por razones médicas y serán juzgados más adelante. Hoy se presentarán los alegatos y la próxima semana se conocerá la sentencia.

No los identificaron

NEUQUEN (AN).- Dos empleados de seguridad de la empresa Repsol YPF declararon ayer durante la última jornada del juicio, y no reconocieron a ninguno de los imputados como protagonistas de los hechos.

Se trata de José Castellano y Alejandro Vidal Pappo. Ambos indicaron que durante el ataque contra las instalaciones de la firma permanecieron en el interior, y no lograron identificar a los sujetos que lo cometieron los destrozos.

Señalaron que en las horas previas a la marcha, los directivos de la firma resolvieron evacuar el edificio por temor y sólo quedó un grupo menor de diez personas.

Destacaron que en el interior estuvieron acompañados por cerca de seis efectivos de la comisaría Primera, y que los refuerzos arribaron una vez que la columna de manifestantes se marchó del lugar.

Afirmaron que intentaron “minimizar” los daños que se produjeron, principalmente apagando los incendios con matafuegos, aunque ante el avance de los manifestantes evaluaron la posibilidad de huir por una puerta trasera.

Explicaron que la movilización estuvo integrada por alrededor de 1.000 personas, pero que sólo fue un grupo el que ingresó al edificio de la firma. “El que estaba a la cabeza”, precisaron.


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