La deforestación es el problema más grave en el país

Genera daños irreparables en el ecosistema. La tala afectó al 70 por ciento de los bosques.



a tala indiscriminada, que acabó con el 70 por ciento de los bosques autóctonos; el continuo crecimiento de los suelos improductivos, que suman 60 mil nuevas hectáreas cada año; y la falta de conciencia ante el agravamiento del cambio climático, de marcada influencia en distintas áreas del país, son los problemas ambientales más críticos que afronta la Argentina.

También el alto grado de contaminación en varias cuencas hídricas, los problemas del aire y el destino de los residuos domiciliarios e industriales constituyen dificultades que deterioran los ecosistemas -casi 600 especies animales están amenazadas- y también las condiciones de vida de la población.

En razón del Día Mundial del Medio Ambiente que se celebra hoy, diversos especialistas coincidieron en afirmar que la situación más grave es la deforestación, que se produce, básicamente, como consecuencia del crecimiento de las fronteras agrícolas.

Estas además de avanzar a gran escala sobre los ecosistemas naturales, trae aparejado otros daños, algunos irreparables como la pérdida de especies y la degradación de los suelos.

"Este es uno de los conflictos ambientales crónicos que padece la Argentina. Sólo nos queda el 30 por ciento de los bosques que teníamos a principio de siglo", reveló el subsecretario de Medio Ambiente de la Nación, Rubén Patrouilleau.

El funcionario, explicó que esto se debe a que la Argentina "siguió un modelo de desarrollo" que apuntó a "extender la frontera agropecuaria, antes que preservar las masas boscosas".

"La forma desplanificada y caótica en la que se taló este recurso ocasiona pérdida de biodiversidad y de recursos genéticos, hace desaparecer hábitats a la fauna y a la flora, permitiendo el ingreso de especies exóticas que vienen a competir con la autóctona", describió Daniel Forcelli, un experimentado técnico del organismo oficial.

Una de las funciones principales que tiene el bosque es ser regulador del clima y mantener el suelo.

"Al deforestar se pierde la cubierta vegetal, debilitando la capa fértil (mantillo) y pierde su función de esponja y no absorbe el agua contribuyendo a las inundaciones", explicó, Javier Corcuera, presidente de la organización no gubernamental (ONG), Vida Silvestre.

El subsecretario de Medio Ambiente, por su parte, aseveró que "hay algunos episodios como los incendios forestales que sensibilizaron e indignaron a la sociedad, le hicieron tomar el tema ambiental como una demanda fuerte, pero con el tiempo la consideración pasa de moda".

El Día del Medio Ambiente recuerda la primera gran cumbre a nivel mundial realizada en Estocolmo en 1972 por las Naciones Unidas que tuvo como consecuencia la Conferencia de Río de 1992 (conocida como "Cumbre de la Tierra") que produjo la denominada Agenda 21.

En la Agenda, países de todo el mundo se comprometieron a poner en marcha políticas globales orientadas a prevenir los flagelos ambientales que azotan al planeta. (Télam y DyN)

Hay animales que sufren los cambios en su hábitat

Alrededor de 500 especies de animales vertebrados, sobre un total aproximado de 2.400 que hay en el país, se encuentran amenazadas en diferentes grados, como consecuencia de la pérdida de su hábitat y la introducción de especies exóticas, afirmó un especialista en el tema.

"La especie más vulnerable dentro del reino animal son los mamíferos, ya que una tercera parte de estos se ven amenazados y algunos como el venado de las pampas o el tatú carreta están en peligro de extinción", dijo Daniel Ramadori, jefe del área técnica de la Dirección Nacional de Flora y Fauna de la Nación.

Un informe del organismo nacional revela que hoy en la Argentina hay 2.400 especies de animales vertebrados.

De las 410 especies de peces de agua dulce existentes, 80 están amenazados; 300 especies de peces marinos, de los cuales 61 están en peligro, al igual que la misma cantidad de 145 tipos de anfibios.

De los 220 clases de reptiles, 51 están amenazadas, mientras que de las 960 aves, 163 están en la misma situación y de 345 especies de mamíferos, 103 están en peligro.

Ramadori aclaró que "amenazados no necesariamente significa en peligro de extinción pero sí son especies que sufren cierto grado de vulnerabilidad" y explicó que para determinar el grado de conservación de las especies "nos regimos por la clasificación de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza".

El animal que está en peligro de extinción, destacó Daniel Forcelli, especialista en fauna de la Dirección Nacional "es el venado de las pampas. En la Argentina hubo millones de estos animales y en la actualidad quedan menos de 500 ejemplares, en una zona de la provincia de San Luis".

La caza del venado como de otras especies en peligro de conservación como el tatú carreta, la vicuña y algunas especies de zorro, son penadas con multas que rondan los 50.000 pesos y más, según el animal.

Otras especies como el jabalí, el ciervo colorado, la liebre y las cabras "no hay problema en que sean cazadas".

"Al contrario, -añadió Forcelli- queremos erradicarlas porque son exóticas y compiten con la fauna local. Además, hay muchas que interfieren con los sistemas productivos al generar degradación de hábitats".

La pérdida de espacio propio afectó a animales "como el guacamayo violáceo y el zorro lobo de las Malvinas -desaparecidos por completo durante el siglo XIX- y el yaguareté, que llegó a habitar en el área del río Colorado y hoy se encuentra sólo en el norte de país".

Además, "están aquellas especies, como los gatos manchados, las boas y el ñandú que a mediados del siglo XX fueron cazados en forma desmedida para aprovechar sus pieles y cuero.

Los especialistas coincidieron en afirmar que la provincia de Misiones y la región pampeana, donde quedan escasísimos lugares con pastizales, son las zonas del país más vulnerables para las especies.

(Télam)


Comentarios


La deforestación es el problema más grave en el país