La difícil convivencia entre Regina y la Ruta 22

Las obras ya están en su etapa final, pero llevará tiempo aprender a usarlas.



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Néstor Salas(Foto: El uso de los carriles y los cruces peatonales todavía no está internalizado por conductores y la gente que vive en la zona. )

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Néstor Salas(Foto: Los trabajos están en su última etapa. Aseguran que bajaron los índices de accidentes. )

Pablo accinelli

regina@rionegro.com.ar

La relación entre Villa Regina y la Ruta 22 nunca fue sencilla, por ser la ruta clara división entre dos sectores de la ciudad. La convivencia no continuará siendo fácil a partir de las obras de la autovía que impuso para los reginenses nuevas pautas a respetar y otras costumbres a cumplir para atravesarla y usarla.

Mayor cantidad de carriles, en consecuencia un ancho más importante, la presencia de guard-rails, más semáforos, retomes y cierre de accesos hacia calles de la zona céntrica, impondrán para los reginenses que utilizan la autovía como una calle de la ciudad, el tener que adecuarse a nuevas pautas de uso.

Lo mismo ocurre para los ciclistas y peatones, que antes de la construcción, acostumbraban a cruzar la ruta en cualquier punto para acceder tanto hacia la zona céntrica como hacia el sector de barrios al sur.

Para este último ahora se deberá imponer el uso de los pasos peatonales elevados, que suman tres en la zona céntrica, y se agregan dos más en los barrios ubicados sobre los ingresos este y oeste a Regina, o bien el respetar las sendas peatonales ubicadas a la altura de los cuatro semáforos con los que actualmente cuenta la autovía.

En lo que hace al uso de vehículos, estadísticamente la autovía cumplió con lo previsto en cuanto a disminuir la cantidad de accidentes fatales; a pesar de que aún son muchos los que la utilizan sin respetar adecuadamente las normas establecidas por la Ley Nacional de Tránsito. (Ver aparte)

El uso adecuado de la autovía, seguramente demandará varios años, no sólo para los conductores de Regina, que habitualmente utilizaban las ruta 22 como si fuera una calle interna de la ciudad, y actualmente lo siguen haciendo con la autovía, sino también para los ciclistas y peatones, por las barreras físicas de los guarda rail colocados a lo largo de esta vía, que ahora les impiden acortar distancias cruzando por cualquier sector.

En el tramo comprendido entre Chichinales y el resguardo Aduanero y Fitosanitario, las obras ya están prácticamente concluidas, mientras que desde la Aduana hacia Godoy se está avanzado a ritmo acelerado.

Y aunque aún no se cuenta con una fecha determinada para la inauguración oficial, a diario es utilizada por un importante número de conductores, que sin lugar a dudas destacan las mejoras y la seguridad que acarrea el contar con mayor cantidad de carriles para circular y que los mismos se encuentren en gran parte distanciados.

Desconocimiento

No obstante, muchos de los que utilizan la autovía desconocen las normas para una correcta utilización y de esta forma disminuir los riesgos de accidentes.

Si bien la autovía cuenta con dos carriles para cada una de las manos de circulación, y la velocidad máxima establecida es de 110 kilómetros por hora, las normas fijan que los vehículos deben transitar por el carril derecho de la mano de circulación, mientras que el carril izquierdo está habilitado para el sobrepaso.

Sin embargo, muchos de los conductores utilizan indistintamente cualquiera de los dos carriles transitando a velocidades dispares, mientras que otros que viajan a velocidades mayores a las permitidas realizan un slalom entre camiones y autos para avanzar.

Mientras se aguarda la inauguración oficial, los conductores y peatones deberán comenzar a conocer las normas para la correcta utilización, de esta forma hacer más eficiente su utilización y continuar disminuyendo la cantidad de accidentes.

La obra está en su etapa final en toda la zona este del Valle y lo que resta es la educación de quienes a diario la utilizan.


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