La escuela Especial 11 de Sierra Grande tuvo su fiesta de bodas

Hubo festejo y reclamo. Es que la fecha dio para las dos cosas porque la institución cumplió sus 25 años, pero ese mismo tiempo transcurrió sin que tengan un edificio propio. Actualmente funciona en lo que fue una vieja clínica. ds



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Hubo recuerdos y homenajes para los que están y los que pasaron por la institución.

SIERRA GRANDE (ASG).- El fin de semana la escuela de Educación Especial Nº 11 María Virginia Maubecín, festejó sus 25 años de vida. En todo momento quedó reflejado el ruego colectivo porque se construya un edificio propio para la institución.

La escuela especial de esta ciudad cumplió el domingo las Bodas de Plata y festejó con varias actividades donde fueron convocadas fundamentalmente todas aquellas personas que pasaron por esta comunidad educativa a lo largo de estos años.

Ex docentes, padres y ex alumnos estuvieron para participar de este encuentro que reunió a muchos. Allí estaba Omar Parente, un ex alumno que pasó 15 años allí y que hoy vive en el Chubut, “es algo importante en mi vida, me emocioné mucho”, dijo a este medio y recordó con mucho cariño a sus primeros maestros que lo guiaron, Marisa Aguirrezabala y a Pedro y Estela Moreno.

El sábado la escuela especial permaneció abierta a la comunidad, donde los alumnos exhibieron en una muestra todos los trabajos que se realizan en la institución, especialmente las unidades laborales que se realizan allí a pesar del reducido espacio con el que cuentan para esas actividades.

“Quisimos mostrar a la comunidad las actividades que los alumnos realizan porque aún es un mito saber qué se aprende en la escuela especial”, expresó la directora Stella Zanelli. Ese día también se realizó un homenaje en el cementerio local en memoria a todos los alumnos que han fallecido a lo largo de estos años.

El domingo por la tarde se realizó el acto central en el cine municipal, donde la apertura con el Himno Nacional fue acompañada por el lenguaje de señas de las maestras.

En la oportunidad se descubrieron dos placas por los 25 años, con el nombre del personal actual y la planta funcional de la institución y se reconoció a muchos que pasaron por la institución como a Aída Corroinca que desde hace 24 años es cocinera de la escuela.

En este aniversario no quedó ausente un reclamo que lleva casi la edad de la escuela: un edificio propio y que a pesar de las reiteradas promesas nunca llegó.

La escuela 11 en principio funcionó en el ex hospital, de allí fueron sacados por la justicia por las pésimas condiciones edilicias y la provincia alquiló una ex clínica para que funcione la institución hasta estos días.

Ese inmueble no cuenta con espacio suficiente los que antes eran consultorios hoy son aulas talleres -, ni con patio interno que permita una tarea recreativa acorde a la institución, es por eso que muchas veces se ve en los días de sol a los chicos de la escuela especial con sus actividades recreativas en la plaza del pueblo que queda a media cuadra del lugar. Incluso deben dividir al alumnado en tres turnos de talleres porque no alcanza el espacio.

En el acto quedó de manifiesto esta carencia, los alumnos en una representación corporal dejaron plasmado ante el auditorio que la necesidad es como una herida que no deja de sangrar.

“Lo importante fue simbolizarlo, porque es un reclamo que va mas allá de un edificio es una revalorización por la educación especial”, sostuvo la directora.

Este año el estado provincial se comprometió con la construcción del edificio.


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La escuela Especial 11 de Sierra Grande tuvo su fiesta de bodas