La fiesta del público, la calidad de Pampas XV

El predio neuquino vivió una tarde inolvidable.

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Sin equivalencias. Así fue el partido, que se disputó en tres tiempos de 30’.

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Fotos/Luis García

rugby

Desde temprano los amantes del rugby se acomodaron en las tribunas del predio Azul.

Fiesta total en el Neuquén Rugby Club. Ante más de 3.000 espectadores que ayer coparon el predio azul, el representativo de Los Pampa XV (seleccionado argentino B, que tuvo un exitoso paso por prestigiosa Vodacom Cup sudafricana el año anterior) brindó una verdadera exhibición, al apabullar al seleccionado del Alto Valle por 120-0 y se alzó con la Copa Skanska.

No hubo mucho para analizar del juego, ya que la diferencia entre ambas formaciones fue abismal. Fue por eso que desde el primer momento, tanto los aficionados, como los jugadores locales desde un lugar de privilegio, sólo se dedicaron –a lo largo de tres tiempos de 30’ en que se dividió el juego– a disfrutar de jugadores de primer nivel, de lo mejor que hay en el país actualmente, de los cuales varios de ellos, en un corto plazo, se sumarán al plantel principal de Los Pumas.

Alto Valle sólo aguantó los primeros cinco minutos en campo rival, pero pagó cara su falta de experiencia y poco a poco su esfuerzo se desmoronó. En los primeros 30 recibió siete tries, todos de similares características: Los Pampas recuperaban el balón, quebraban la línea de tackle y merced a contundentes contragolpes definieron cómodamente bajo la H. La velocidad de Facundo Barrea, Juan Pablo Estelles, Román Miralles y Lisandro Gómez López fue lapidaria para el fervor de los regionales, que se fueron al primer descanso agotados y 49-0 abajo.

En los restantes dos períodos, vinieron las variantes, ya que los coach Daniel Hourcade y Mauricio Reggiardo están en pleno proceso de elección de jugadores con vista a una nueva participación en la Vodacom, a partir de marzo en tierra, y si bien Los Jaguares (su otro nombre) no tuvieron el ritmo apabullante del inicio, marcaron claras y contundentes diferencias.

Algo similar y con mucho criterio hizo el técnico de Alto Valle, Juan Manson y le dio chance a todo el plantel para disfrutar de un momento único en la carrera de varios de ellos. La cálida ovación del final y las cientos de muestras de cariño de los aficionados locales hacia los ilustres visitantes al terminar el match, cerraron unan tarde inolvidable para el rugby regional. (AN)


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