La fruticultura no tuvo respuestas de la Nación
Agricultura negó posibilidades de subir reintegros.
BUENOS AIRES (ABA). Algo así como un 'ni' se llevaron ayer los funcionarios y empresarios del Alto Valle que mantuvieron una extensa reunión con representantes del gobierno nacional.
El aspecto considerado como más positivo por los participantes del encuentro, fue el compromiso del viceministro de Economía de la Nación, Oscar Tangelson y del subsecretario de Políticas Agropecuarias, Javier de Urquiza, para que la titular de Hacienda Felisa Miceli decida si accede a una readecuación de las retenciones a las exportaciones de fruta de pepita (que está en el 10%), equiparándola con la de los cítricos que es de la mitad.
«La posibilidad que sean readecuadas las retenciones (que serían de dos centavos de dólar por kilogramo) es un punto para ser optimistas», afirmó el ministro de Agricultura rionegrino, Juan Accatino, al retirarse del Salón Azul de la Secretaría nacional del área.
En tanto, desde la Cámara de Fruticultores Integrados (CAFI) se aseguró que de accederse a tal reducción en el impuesto a la exportación, los resultados de la misma llega
rían a los productores.
Una medida semejante necesitaría de una resolución del Poder Ejecutivo que según el senador nacional, Miguel Pichetto (quien también participó del encuentro) «sería una medida fiscal muy importante que exigiría como contraparte que el sector empresario asuma compromisos en orden a la fijación de precios y un planteo al productor de un negocio con mayor equilibrio y razonabilidad, para que todas las partes de la cadena puedan tener una rentabilidad adecuada».
Pichetto señaló que la cuestión de la responsabilidad de los empresarios del sector es un debate que hay que dar, más allá de las mejoras que mediante algunas medidas políticas se puedan obtener.
La baja en las retenciones -que más allá de los dichos no parece de fácil decisión-, será también parte de la mesa de contractualización que seguirá la semana próxima en la provincia de Río Negro con participación de un funcionario del ministerio de Economía de la Nación. En ese ámbito se debatirían detalles sobre su hipotética instrumentación.
En problemas
En tanto, más difícil sería la implementación de los reintegros por puertos patagónicos. Como única hipótesis plausible en el corto plazo, Accatino -acompañado del secretario Jorge Chiofalo- se refirió a la posibilidad de mantener el reintegro en un 1 % mediante un decreto de necesidad y urgencia.
Al no ser de la órbita de la secretaría, no quedó otra opción que derivar el tema directamente a la Casa Rosada.
En este caso, se dejó la puerta abierta para una presentación por escrito ante el presidente de la Nación, Néstor Kirchner, lo cual de todas formas no sería de cumplimiento inmediato.
En el mediano plazo, se intentaría llevar el reintegro al 5 % mediante un debate en el senado que Pichetto anunció comenzaría a darse a comienzos de marzo.
Lo que fue descartado de plano por la secretaría de Agricultura, fue el pedido de un reintegro por impuestos que se quería elevar del 5 al 8 % dado el nivel de la cotización del dólar.
«Con un dólar a 2,90 o 2,95 pesos se podía conversar pero con una divisa norteamericana oscilando entre los 3 y 3,05 pesos es imposible», sentenció un funcionario de la cartera que conduce Miguel Campos.
Sin aval político
Difícilmente la actividad frutícola pueda lograr una baja de las retenciones o una suba de los reintegros para poder compensar sus desequilibrios.
Las causas son sencillas. En primer lugar no está dada hoy la voluntad política de modificar en favor de las empresas el actual esquema tributario que rige al comercio exterior. Es más, todo hace prever que cualquier cambio que exista sobre el mismo será para meter una mayor presión impositiva sobre el sector privado.
Desde el gobierno nacional consideran que la fruticultura es un negocio rentable y que el problema que existe no es de ingresos sino de redistribución.
Funcionarios ligados a Felisa Miceli aseguran que nada cambiará ante la posible baja de retenciones o suba de reintegros, si no existe un mecanismo redistributivo en la actividad que garantice que esos excedentes lleguen al productor. Todo indica que el 'no' de la Nación es definitivo. Miceli razona de la misma manera que lo hacía Lavagna.
Desde la otra vereda, los tiempos corren y la urgencia del gobierno rionegrino por llegar a fin de año con algún tipo de solución para los productores se va esfumando lentamente.
BUENOS AIRES (ABA). Algo así como un 'ni' se llevaron ayer los funcionarios y empresarios del Alto Valle que mantuvieron una extensa reunión con representantes del gobierno nacional.
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