La historia de los seudónimos en la literatura

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En la historia de la literatura los seudónimos han creado intriga sobre los autores detrás de ellos y sus obras, en “Nom de Plume: A (Secret) History of Pseudonyms” (Nom de Plume: una historia (secreta) de los seudónimos) Carmela Ciuraru revisa algunos de los ejemplos más famosos. “Nom de Plume” cuenta hábilmente estas historias al entretejer anécdotas sobre estos escritores reservados, y muchas veces excéntricos, al tiempo que trata de examinar su decisión para utilizar otro nombre en sus obras. De Lewis Carroll (Charles Dodgson), a Mark Twain (Samuel Clemens) y Victoria Lucas (Sylvia Plath), el libro dedica un capítulo a cada uno con tanto detalle, que los autores analizados parecen convertirse en personajes del libro de Ciuraru, originaria de Montreal, Canadá. Por ejemplo el título del capítulo sobre Plath dice: “Encontraba placer sexual al hurgarse al nariz”. Para cualquier creador, sea este escritor, artista o actor, el libro será cautivador. Es casi una meditación sobre el proceso creativo y es una verdadera revelación sobre sus nombres, la intriga, la publicidad y los juegos que los crearon. Los lectores no necesitan conocer a todos los autores incluidos, pues podrán apreciar las historias detrás de sus narraciones. Ciuraru dedica páginas enteras a explorar las razones y los efectos, de esas identidades diferentes. Realizó una gran investigación para el libro a través de los escritos públicos y personales de los autores, así como los de las personas de su tiempo. Los nombres pueden ser una excusa, una razón o un canal para crear. Las hermanas Bronte; Anne, Charlotte y Emily, así como Karen Blixen, no habrían sido tomadas en cuenta o publicadas sin ellos, pues sus seudónimos masculinos, Acton, Currer y Ellis Bell, así como el de Isak Dinesen, les dieron esa oportunidad. Otros como Carroll, autor de “Alicia en el país de las maravillas”, ya tenían toda una trayectoria en otros campos y querían un seudónimo para separarse de su otro yo. Carroll, un “matemático y profesor de Oxford penoso y eminente creó el seudónimo como un medio para resguardarse desde el cual podía dejar volar su imaginación”, escribe Ciuraru. El autor se apegó tanto a su otra firma que incluso le pidió a la biblioteca de Oxford que borrara todas las referencias que relacionaran ambos nombres. Quizá lo único que le hace falta a “Nom de Plume’’ es una conclusión general. Ciuraru cuenta bastante bien las historias de cada escritor y en algunos casos saltan a la vista las similitudes entre ellas. “Nom de Plume”, editado por Harper Collins, está a la venta en Estados Unidos (AP).

El libro “Nom de Plume” revista algunos de los ejemplos más famosos.


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