La Iglesia no descarta reunirse con Kirchner

La presentación del libro "Iglesia y democracia en la Argentina" –una compilación de textos del Episcopado argentino de los últimos 30 años sobre temas como justicia social, derechos humanos y defensa de la vida– se convirtió en un punto de encuentro entre obispos y funcionarios de gobierno, en un gesto de acercamiento entre la Iglesia y el Ejecutivo.



El Episcopado interpretó como un gesto de acercamiento del gobierno la asistencia del ministro de Interior, Aníbal Fernández, a la presentación del libro “Iglesia y democracia en la Argentina”, que hizo ayer el cardenal Jorge Bergoglio (Buenos Aires).

“Fue un gesto que podría llevarnos a evaluar solicitar una audiencia con el presidente (Néstor) Kirchner”, dijo un obispo confiando de poder abrir canales de diálogo tras las diferencias que suscitó el caso d monseñor Antonio Baseotto, a quien el primer mandatario desconoció su autoridad como obispo castrense y reclamó su remoción a la Santa Sede.

No obstante, Fernández aclaró en la sede del Episcopado que “no le manejaba la agenda ni a monseñor Bergoglio ni al presidente” como para arriesgar una fecha del probable encuentro, pero sí negó que el gobierno esté alejado de la Iglesia.

“Nunca estuve alejado, nadie lo está. El gobierno tampoco. Sobre todo tengo una excelente relación personal con Bergoglio”, precisó el ministro.

Fernández intercambio apenas unas palabras con el cardenal Bergoglio, a quien dijo al oído que iba a leer el libro mediante una “hermenéutica totalizante y adecuada”, tal como el purpurado reclamó minutos antes al auditorio, para no alterar o tergiversar el contenido del texto.

“Este sea quizás el secreto para muchas de las expresiones que a veces pueden traer algún dolor de cabeza”, dijo el funcionario, en alusión se interpretó al cruce de opiniones que tuvo el documento sobre la Doctrina Social de la Iglesia que el Episcopado difundió en noviembre.

El funcionario mantuvo, además, un encuentro con un grupo de obispos tras la presentación del texto, que incluye un centenar de documentos que el Episcopado considera que contribuyeron al fortalecimiento de la democracia.

De la reunión “no prevista”, según voceros eclesiásticos, participaron el vicepresidente segundo del Episcopado, monseñor Agustín Radrizzani (Lomas de Zamora); el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto (San Isidro); y del secretario general del organismo, monseñor Jorge Fenoy. Pero no el cardenal Bergoglio, que se fue del Episcopado acompañando al ex presidente Raúl Alfonsín.

El portavoz episcopal, presbítero Jorge Oesterheld, confió a la prensa que se trató de “una charla distendida”, y precisó que se habló de temas a los que calificó de “personales”, dado que el Ministro conocía a monseñor Radrizzani desde hace tiempo.

Sin embargo, el vocero eclesiástico reveló que Fernández trasmitió a los prelados la “disponibilidad del gobierno al diálogo y a la necesidad de dialogar”.

La relación del gobierno con la Iglesia viene deteriorada desde el año pasado cuando el presidente Kirchner decidió separar de su cargo al obispo castrense, Antonio Baseotto, por sus declaraciones contra el ministro de Salud, Ginés González García.

En noviembre del año, una carta pastoral del Episcopado –que se convirtió en el primer pronunciamiento de los obispos durante el gobierno de Kirchner– también generó una dura reacción por parte del primer mandatario.

En ese texto, los obispos criticaron el crecimiento de la desigualdad social, advirtieron sobre posibles enfrentamientos sociales, reiteraron su pedido de “no hacer una lectura parcial de la historia” y criticaron la “visión sesgada” que se le inculca a los jóvenes sobre la dictadura militar.

(DyN y Télam)

Libro de Bergoglio

El presidente del Episcopado, cardenal Jorge Bergoglio, presentó ayer el libro “Iglesia y democracia en la Argentina”, que compendia un centenar de documentos que los obispos consideran contribuyeron en las últimas tres décadas al fortalecimiento del estado de derecho en el país.

“La palabra de la Iglesia sobre las cuestiones referidas a la dignidad humana o a las realidades sociales no son un diagnóstico, sino una palabra profética sobre la realidad pronunciada desde el Evangelio, una palabra que no pretende aportar soluciones técnicas sino despertar las conciencias en orden a la consecución del bien común”, explicó el purpurado.

La presentación se realizó en la sede del Episcopado, a donde acudieron el ministro del Interior, Aníbal Fernández; los senadores “Chiche” Duhalde, José Pampuro y Antonio Cafiero; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; y otros representantes de la política, el diálogo interreligioso y la acción social.

Tras reclamar una “hermenéutica totalizante y adecuada”, para “no alterar el significado y hacerle decir al documento lo que no dice o, peor aún, lo contrario de lo que dice”, Bergoglio expresó el deseo de que “se conozca más y mejor el aporte que la Iglesia tiene para ofrecer a la hora de construir una convivencia pacífica en la que se respete la dignidad de cada ciudadano”.


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