La irresistible tentación de volver a tener 20 años

Hoy, y mañana, el trío británico se presentará en el estadio de River. Un millón y medio de personas ya los vio en este regreso, tras 24 años. Es la segunda vez que vienen, luego de los conciertos de 1980.



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The Police, en acción, como si el tiempo no hubiera pasado para ellos.

WALTER RODRÍGUEZ

wrodriguez@rionegro.com.ar

BUENOS AIRES (enviado especial).- ¿Cuál es la atracción para que 60.000 personas estén esta noche ante una banda que hace más de 20 años dejó de serlo? ¿Cómo explicarle a la generación X del chat y la despersonalización, la tentación irresistible de poder ver en vivo a de The Police? Sin dudas la herencia de apenas 6 años de obra por parte del grupo ha sido fuerte. Sólo así se explica cómo puede ser posible que este trío de cabezas rubias (ahora

con más canas que otra cosa por cierto) haya sido capaz de convocar a más de 1 millón y medio de espectadores en todo el mundo, con el sólo hecho de repasar viejas (e inolvidables) canciones, despreciando el gancho “del tema nuevo” para justificar la gira. “Somos The Police y estamos de vuelta”, bramaron en la presentación de los Grammy a comienzos de año. Casi un grito de guerra que preanunciaba el regreso de la banda a los escenarios.

Por ahora, con eso basta para encandilar a los fans. Sting, Andy Summers y Stewart Copeland estarán dando hoy, a las 21:30, en Buenos Aires, el primero de sus dos conciertos en Argentina, que pasarán a engrosar la lista de espectadores que ya

lleva 1 millón y medio de almas por todo el mundo a lo largo de 54 shows, recaudando más 170 millones de dólares. La gira se transformó en la más rentable y de mayor venta de entradas del 2007. “Claramente había una gran demanda tras más de 20 años de ausencia. Además, cuando se separaron estaban en lo más alto…”, resumió como explicación del éxito, Arthur Fogel, voz autorizada si las hay. El sujeto ha producido 10 de las 15 giras más rentables de todos los tiempos para bandas de rock. Casi nada.

¿Cuál sería entonces el secreto de su éxito? Sin dudas su música. En su vida activa, The Police se atrevió a mixturar el punk, la new wave y hacer del reggae blanco, una marca registrada. La versatilidad y el atrevimiento musical lo llevó a saltar sin complejos los estilos. La osadía no fue una intrepidez sin sentido, todo lo contrario. La riqueza técnica del trío fue la responsable de su notoriedad.

Hace 30 años, la banda sacaba su primer single: “Fall out”, editada por el sello independiente Illegal Records, propiedad de Copeland. Era (es) un tema cargado del más puro punk británico y que luego nunca fue incluido en un álbum de estudio. Esa joya de la época u otras como “Dead and Job” o “Nothing Achieving”, resumían toda la crudeza de los primeros tiempos. Pero la antojadiza amplitud del trío no impidió que comenzara a incursionar en el reggae. Ya en Outlandos d'Amour, primera placa de la banca, aparecen los primeros rasguidos de guitarra (en “Roxane” y en “Hole in my life”) característicos del estilo. Esta fusión entre el punk y el reggae no hace más que confirmar la buenas migas que tenían los rebeldes británicos del “no future” con la ghettos jamaiquinos desperdigados en toda la isla.

La pócima fue explosiva. El delicioso “The bed to big without you”, incluido en la segunda placa Regatta de Blanc no hizo más que confirmar la tendencia.

A fines de 1979 sale a la Zenyatta Mondatta y la new wave imperante en aquellos tiempos hace su entrada. La placa sirvió para excusa para que The Police haga su primera gira mundial, que lo traería a la Argentina.

En diciembre de 1980, la banda da dos conciertos en Buenos Aires, uno en Obras (con la ya célebre patada de Andy Summers a un policía), otro en la disco New York City; y un tercero en Mar del Plata. Inclusive hay un video que registra esa gira donde se ve a los Police andando a caballo y vestidos de gaucho, por las afueras de “La Feliz”.

El cuarto álbum coincide con el comienzo de la era de los sintetizadores y The Police saca “Ghost in the Machine”, quizá el álbum más oscuro de su discografía.

Todo culmina en el año 1983 con la aparición de Synchronicity, la obra cumbre del trío, síntesis acabada de su sonido más expresivo y vital. El repaso ya está hecho, los discos han dado ya miles de vueltas en la bandeja, y el ida y vuelta del carretel de los casettes, pide clemencia. Es hora de ver a The Police en vivo, impregnarse de su música y sentirse 20 años más joven. ¿Qué más?


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