La joven roquense no se habría suicidado

Vivía en un puesto junto al marido, quien está detenido en la alcaidía





ROCA (AR).- La investigación por el presunto suicidio de una joven, ocurrido entre el viernes por la noche y la mañana del sábado pasado en un puesto ubicado a 40 kilómetros al norte de esta ciudad, dio un vuelco importante durante las últimas horas. Tal es así que el marido de la víctima, que estuvo detenido en la subcomisaría de Stefenelli, fue trasladado ayer a la alcaidía de Roca.

Con el correr de las horas, algunos indicios que se recolectaron en un primer momento sobre la muerte de Emilia Loncomán (18 años), empezaron a perder peso y a generar dudas.

Paralelamente, la versión del marido de la muchacha habría generado algunas contradicciones, por lo que de testigo pasó a ser sospechoso del hecho, según trascendió.

La muerte de Emilia Loncomán ocurrió entre el viernes y el sábado a la mañana pasados. Según le habría dicho el marido de la joven a la policía, el viernes a la noche la víctima dejó la casa y dijo que se iba a matar. El cuerpo sin vida fue encontrado a unos 200 metros de la casa, en un lugar poco accesible por el tipo de vegetación. Junto a ella, había una escopeta calibre 12, que le habría producido heridas mortales en la zona del abdomen.

El ahora detenido en la alcaidía -cuya identidad no trascendió pero que tendría 40 años- indicó además que la muchacha había dejado una carta en la que explicaba las razones por la que iba a quitarse la vida.

Pero pasaron los días y la versión del esposo de la mujer, empezó a perder fuerza.

Primero fue la pericia de dermonitrotest, que se utiliza para detectar restos de pólvora en la mano de quien accionó un arma de fuego -en este caso se presumía la víctima-. Sin embargo, la prueba le dio negativa al cuerpo de Loncomán.

Ante esta alternativa, la misma pericia se le practicó a su marido, siendo el resultado positivo.

Al ocurrir esto, se puso la mira en la carta que supuestamente había escrito la joven. Pero con el correr de las horas se habría confirmado que Loncomán no la escribió, y ahora se trata de determinar quién lo hizo.

La pareja vivía en un puesto ubicado a 40 kilómetros al norte de Roca, cuya jurisdicción pertenece a la subcomisaría de Stefenelli.

El matrimonio tiene dos hijas, una de cinco años y otra de dos, aunque en el puesto sólo estaba la niña menor.


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