La noche triste de Nalbandian

El cordobés cayó en sets corridos ante Federer en los cuartos del US Open.



El sueño de David Nalbandian de meterse entre los cuatro mejores del US Open fue solamente eso: un sueño.

El tenis perfecto de Roger Federer no le dio ningún tipo de opción a lo largo de todo el partido y el cordobés cayó con un inapelable 6-2, 6-4 y 6-1.

Más allá de las estadísticas favorables en el historial para el argentino, el presente indica que el número uno del mundo por ahora es inaccesible para Nalbandian, al menos por lo visto anoche en el estadio Arthur Ashe. Al comienzo del encuentro, el argentino alimentó esperanzas: fue en el game inicial, cuando quebró el servicio del suizo, pero éste inmediatamente devolvió gentilezas.

Federer volvió a quebrar para adelantarse 3-1, y lo hizo también en el octavo game para cerrar el parcial por 6-2.

En el segundo set, cada uno mantuvo su servicio hasta quedar 2-2, pero Nalbandian se quedó con el de su rival en el quinto juego y se colocó 3-2. Al game siguiente conservó el suyo y se puso 4-2. Era el momento del cordobés en el partido, pero desgraciadamente para él, también fue el último.

Federer, como nadie en el circuito, sabe sacar el máximo rédito a las imperfecciones del rival y Nalbandian, que no jugó con la misma consistencia que le permitió aventajarse, lo pagó caro. El suizo ganó cuatro juegos consecutivos y se quedó con el segundo set por 6-4.

Fue un golpe demasiado duro para Nalbandian, del que ya no se pudo recuperar. El último parcial (un inapelable 6-1) fue la prueba fiel y contundente de que este no sería su día de gloria.

 

Hewitt está en semifinales

No hay dudas que Flushing Meadows le sienta bien. El australiano Lleyton Hewitt avanzó ayer por quinta vez en los últimos seis años a la 'semi' del US Open.

Hewitt tuvo que sufrir más de lo pensado para imponerse al finés Jarkko Nieminen, por 2-6, 6-1, 3-6, 6-3, 6-3 y 6-1.

El australiano enfrentará ahora a Federer y buscará tomarse revancha, ya que el año anterior cayó en la final.


Comentarios


La noche triste de Nalbandian