La odisea de un matrimonio de jubilados

Mercedes y Ricardo fueron secuestrados y asaltados. Contaron a “DeBariloche” su periplo por cajeros y bancos junto a los tres apropiadores pero la mujer se las ingenió para delatarlos.

SEGURIDAD

Mercedes Cristina Sosa tiene el hablar pausado y el tono similar a la artista que lleva su mismo nombre y casualmente es su prima. No se altera su voz ni su relato cuando cuenta en detalle el episodio que vivió al ser secuestrada por tres personas (dos mujeres y un hombre) para forzarla a retirar dinero de una cuenta bancaria mientras a su esposo lo retenían maniatado en su casa. La odisea terminó bien para ambos, sin ser heridos y con los tres apropiadores detenidos.

Mercedes tiene 66 años y su esposo, Ricardo Abel Sánchez, 68. Ambos son jubilados. Ella estudiosa de metafísica, él trabajador administrativo en el rubro construcción donde ahora realiza una changa temporaria en el centro hacia adonde ayer a las 7:30 se dirigía cuando salió de su casa en la avenida Bustillo al 5,300 y a unos 50 metros de manera inesperada, un automóvil lo abordó con tres personas en el interior y uno de ellos a punta de pistola lo obligó a subir.

“Me dijeron quedate tranquilo, no te va a pasar nada si hacés las cosas bien, me ataron las manos y me llevaron al cajero. Todo en tono fuerte pero sin violencia”, contó Ricardo al recibir a “Río Negro” en su casa. La recorrida en ese Renault Clio color gris incluyó un cajero ubicado en la base del complejo del cerro Otto pero allí no pudieron retirar dinero, luego fueron a una sucursal del banco La Pampa en calle San Martín donde extrajeron 1200 pesos, el límite diario de la caja de ahorros, y transfirieron a otra cuenta bancaria 5.000 pesos. Él reconoció a la mujer joven de 27 años, quien además lo saludó y se quitó el pasamontañas para advertirle que se conocían. Se trataba de la hija de una peluquera conocida.

Luego retornaron a su casa donde su esposa Mercedes aún estaba recostada. Eran cerca de las 8 cuando la llevaron rumbo a un banco con el objetivo de retirar dinero en efectivo.

Ahí comenzó la odisea de Mercedes que fue transportada por los dos jóvenes bajo amenaza con un arma de fuego y con la exigencia de que retire del banco 40 mil pesos, luego le pidieron más. A todo la mujer asintió y la condujeron a la sucursal de calle Mitre del Banco Nación donde es clienta.

Una vez en el banco Mercedes pidió a un agente de seguridad pasar al baño y la joven la acompañó.

“Cuando salgo toco en el brazo al policía, ya algo se dio cuenta y después me vuelve a mirar y le hice un gesto y lo vuelvo a tocar”, contó la mujer y de inmediato el policía la hace pasar las mamparas para acceder al sector de cajas y allí al estar sola pudo hablar: “estoy secuestrada, lo tienen a mi marido de rehén” dijo y en cuestión de minutos, no recuerda cuántos pero le pareció poco tiempo, “se armó el revuelo en el banco” y los jóvenes escaparon.

La Policía de Río Negro actuó de inmediato pero los captores huyeron en el vehículo rumbo al Oeste mientras que dieron aviso por teléfono a su cómplice que retenía a Ricardo. “Ella se puso nerviosa, preocupada” y en medio de la duda sobre qué hacer un agente policial rompió una ventana pequeña del departamento y atravesó un arma larga. “Entregame y tratá de salvarme” le dijo la mujer de 53 años a su víctima quitándole la cinta con la que maniataba sus manos.

El matrimonio vinculó el secuestro a un asalto que padecieron en su casa el 26 de agosto pasado cuando desconocidos ingresaron y entre lo que se llevaron fue una copia de un título de propiedad en Buenos Aires y el pasaporte de Ricardo. A comienzos de septiembre el hombre recibió una extraña llamada que le proponía devolverle los papeles y anteayer dos personas se presentaron en su trabajo avisándole a un compañero que volverían este viernes a las 9. Finalmente lo interceptaron antes, cuando iba camino a tomar el colectivo.

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