La OEA enfrenta una elección histórica

Por María Isabel Rivero



La Organización de Estados Americanos (OEA) definirá el 7 de abril mucho más que la sucesión en la Secretaría General. Ese día los cancilleres del hemisferio estarán tomando una decisión entre alentar el perfil de la institución como foro regional multilateral o proveer leña al fuego de quienes acusan a la OEA de ser un ministerio de Estados Unidos.

Es que los candidatos que compiten por el puesto presentan dos imágenes bien diferenciadas. El ex presidente de El Salvador Francisco Flores es un estrecho aliado de Washington, y su candidatura fue presentada allí por el subsecretario de Estado para la región Roger Noriega.

Por otro lado, los otros dos candidatos tienen un historial de independencia respecto del gobierno estadounidense. Tanto el ministro del Interior de Chile José Miguel Insulza como el canciller de México Luis Ernesto Derbez son líderes políticos que han enfrentado a Washington en diversas ocasiones.

En los últimos años la OEA ha ganado capacidad de actuar en forma independiente de los deseos de Washington y ha adoptado decisiones que han disgustado al gobierno norteamericano, incluido el visto bueno a la victoria del presidente Hugo Chávez en Venezuela en el referéndum revocatorio de agosto pasado.

“Si bien todavía existe hegemonía de Estados Unidos, ya no ejerce el mismo control de antes. Ahora hay varios polos de poder que compiten con Washington”, explicó un embajador hispanoamericano.

De ganar Derbez o Insulza, la OEA podría profundizar ese camino y consolidarse como un verdadero foro multilateral de las Américas, mientras que de ganar Flores, muchos temen que el organismo pierda credibilidad y sea visto como un mero títere de Washington.

“El peor error que cometimos fue que Noriega presentara la candidatura de Flores”, dijo a DPA una fuente del Departamento de Estado bajo condición de anonimato. “Fue el beso de la muerte para esa candidatura”.

Esta evaluación fue confirmada en diversas entrevistas con embajadores y diplomáticos latinoamericanos. Uno de ellos dijo que su país había considerado votar por Flores hasta ese día en que Noriega se trasladó hasta la OEA para participar en la conferencia de prensa que el centroamericano ofreció tras presentar su programa ante el Consejo Permanente.

“Ese día nos dimos cuenta de que más allá de si uno piensa que Flores puede ser buen o un mal secretario general, el mensaje que daríamos a la región al aprobar al candidato de Washington sería funesto para el futuro de la OEA”, dijo el embajador. “Sería imposible elegir a Flores y convencer al mismo tiempo al mundo de que la OEA es un organismo independiente de Estados Unidos, independientemente de cuánta verdad haya en esa imagen. En política, las imágenes importan tanto como los hechos”, agregó.

“Lo más probable es que Derbez e Insulza pasen a la segunda vuelta, y habida cuenta de que Estados Unidos mantiene una relación cordial con México y con Chile, no tiene mayores problemas en que gane cualquiera de los tres candidatos. Pero otros embajadores no están tan seguros. (DPA)


Comentarios


La OEA enfrenta una elección histórica