La pelea por la CGT, versión rionegrina

Weretilneck quiere que un dirigente de la Mesa Sindical ocupe el lugar de Belich



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Mauro Pérez

CIPOLLETTI (AC).- El gobernador Alberto Weretilneck no ocultó ayer su interés en que los actuales integrantes de la Mesa Sindical sean los futuros conductores de la CGT rionegrina, actualmente en manos del dirigente camionero Rubén Belich. Weretilneck participó ayer en Cipolletti de una reunión de trabajo con la organización que agrupa a unos 43 gremios peronistas, enfrentados con la conducción provincial de la central obrera que está aliada a nivel nacional con Hugo Moyano. “Es la aspiración del gobierno que la Mesa Sindical conduzca la CGT porque sus dirigentes han demostrado a lo largo de los años ser leales al peronismo y los que siempre defendieron a la presidenta (Cristina Fernández)”, aseguró Weretilneck al cerrar la reunión que se realizó en la sede del Sindicato de la Fruta. Ayer fue la primera vez que el gobernador se reunió con la Mesa Sindical. Rubén López, el máximo referente del grupo, no pasó por alto esta situación. Reconoció que el encuentro fue “muy positivo” pero recordó que “en seis meses de gobierno” Weretilneck estuvo “dos veces con la conducción de la CGT y una sola con la Mesa Sindical”. Aunque dijo que aún no están definida la fecha de la elección porque primero se debe resolver la situación de CGT a nivel nacional, López ratificó la intención del sector de pelear la conducción provincial. “Nos preguntaron cuál era la posición del gobernador respecto de la situación de la CGT. Y respondimos que es la lógica que tiene que tener un gobernador. Si la CGT nuclea a los gremios de la provincia, acompaña y es aliada al gobierno es muy importante”, insistió ayer Weretilneck. Sin embargo, no se olvidó de recordar que también tiene “diálogo” con la actual conducción de la central obrera porque “el gobernador tiene que conversar con todos”, justificó. El apoyo del gobernador a las aspiraciones de los integrantes de la mesa sindical de conducir la CGT rionegrina se produjo en medio de un contexto cada vez más conflictivo entre el gobierno nacional y Moyano y del acercamiento de Weretilneck a la presidenta. En Río Negro, Belich apoyó la marcha que realizaron los camioneros la semana pasada en Plaza de Mayo, metodología de protesta que cuestionaron los gremios peronistas de la provincia. En la Mesa Sindical no le perdonan a los dirigentes de la CGT local haber sido aliados del gobierno radical en la provincia y les achacan “haberse callado la boca” ante los problemas de los trabajadores.

El gobernador se alineó una vez más con la Casa Rosada y avanzó contra el poder local de Camioneros.


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