La población de Neuquén comenzó a envejecer

El aumento de la esperanza de vida generó planteos respecto de la inserción social de quienes dejan la vida laboral y deben enfrentar la pasividad.

“2015 marcó la primera vez en la historia de la humanidad que las personas mayores de 60 años superaron en número a los niños menores de cinco años”, escribió Ashish K. Jha, director del Instituto de Salud Global de la Universidad de Harvard, en su cuenta de Twitter.

Este dato, que podría naufragar entre tantos otros que circulan por la red social, es revelador de un proceso que no es ajeno a Neuquén: el envejecimiento poblacional.

“Se plantea que una población está envejecida cuando supera el 7% de la población total. Argentina ya llegó al 14%, y en Neuquén se estima entre 7,4 y 7,6%. Podemos decir que es una provincia con tendencia al envejecimiento. Hace diez años, cuando yo empecé a estudiar la vejez, era impensado que Neuquén podía transformarse en una población envejecida”, explicó Cecilia Beitía, docente de Servicio Social de la Universidad Nacional del Comahue y máster en Gerontología.

Señaló que la esperanza de vida de las mujeres es de 80 años aproximadamente y de los hombres de 75 años. Se considera que a partir de los 60 años comienza la adultez mayor.

En cuanto al envejecimiento como ciclo de vida, Beitía indicó que hay un proceso biológico o cronológico, pero también social. “Ahí aparecen los prejuicios: el viejo no sirve, no está al tanto de las nuevas tecnologías, aparece el mito de la asexualidad”, aseguró.

Sobre este aspecto incide la cuestión de género. “Desde lo social se dice que la mujer tiene mayores posibilidades de apertura social, para el hombre es más difícil. Ellas empiezan a buscar rápidamente otros sostenes por fuera de la familia”, afirmó Beitía.

En el club social “La Amistad en la Tercera Edad” hay preponderancia de mujeres durante las clases de actividad física que dicta Brenda Borrelli. “Argentina es el tercer país más envejecido de Latinoamérica, vamos a seguir teniendo esta avalancha de gente grande y hay que darle respuesta”, comentó.

“Hacer vínculos es bastante difícil en la vejez, pero se trata de mantener y de crear nuevos. Depende las enfermedades que te toquen, la personalidad de cada uno para que puedas hacer contactos y que no estés aislado”, contó Carlos, un médico psiquiatra jubilado, que practica yoga.

Para Mónica, profesora de alemán, también es una etapa de plenitud: “Estoy muy contenida. Tengo que disfrutar, así lo vivo.” Beitía sostuvo: “Hay una cuestión de clase. No es lo mismo si llegas a la adultez mayor con condicionares mínimas de ingreso o pobreza extrema. En general los geriátricos en la provincia siguen con la concepción de asilar y no con el paradigma de promoción de derechos. Si cruzamos vejez con enfermedad invalidante o viudez, se complejiza. Hoy te jubilas y tenés veinte años más para planificar tu vida”.

 

Los testimonios de los que siguen activos

“La actividad física te incide en el ánimo. Si te duele, te morís de dolor, entonces te entrás a quedar y a caer”. Mónica, profesora de alemán jubilada
“Trabajar con gente grande demanda estudiar mucho más. No hay margen de error, generás una lesión y le complicás la vida”. Brenda, profesora de Ed. Física
“En la adultez mayor tenés mucho más tiempo para dedicarte a las cosas que quisiste hacer antes y no pudiste”. Carlos, médico psiquiatra jubilado

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora