La presión se traslada al segundo "chico"

No es para confiarse la ventaja que sacó Don Bosco en la liguilla.



NEUQUEN (AN).- Don Bosco arrancó mejor, pero la ventaja sobre Villa Iris es mínima (3-2) y por eso el partido de vuelta de la liguilla de Lifune es promesa de excelente espectáculo para el venidero fin de semana. Hoy, en la sede liguista, se sabrá en que cancha se juega y a que hora -hasta el momento los villeros actuaban de local en el estadio de Independiente-.

El elenco zapalino festejó porque cometió menos equivocaciones en el segundo tiempo, pero durante el encuentro no se apreciaron demasiadas diferencias en el plano futbolístico. Los dos conjuntos, en definitiva, tienen argumentos suficientes como para quedarse con la definición.

El triunfo, con un gol a favor, le permitirá a los del barrio encarar el segundo choque con más tranquilidad. De tres resultados posibles, dos lo clasifican para pelear por el título del Clausura: por supuesto la victoria y también el empate.

Toda la responsabilidad recaerá en consecuencia en los verdinegros, que tienen urgencia de triunfo. Un factor que puede jugarle en contra si no manejan bien la presión.

Si el marcador favorable a Villa Iris es de un solo tanto de ventaja, se tendrá que jugar un alargue de 30 minutos -con gol de oro- y si la paridad se mantiene, se recurrirá a la ejecución de penales, en una serie de cinco primero y después de a uno, hasta desempatar.

Villa Iris conseguirá el pasaporte directo si establece dos o más goles de luz con su rival.

Don Bosco buscará hacer pesar la mayor experiencia de varios de sus jugadores para lograr el objetivo y Villa Iris apostará a un conjunto que, en su primer año en la división superior, se dio el lujo de ser animador principal del campeonato.

El que gane se meterá en la finalísima con Atlético Neuquén, en la que se dirimirá cual fue el mejor equipo en la segunda parte del año en el fútbol neuquino.


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