La producción porcina en el Alto Valle: experiencias del INTA

De acuerdo con el trabajo a campo que se viene desarrollando desde el INTA Alto Valle en Río Negro y Neuquén, se ha observado un crecimiento de la demanda de los productores en cuanto a información y asesoramiento técnico sobre esta alternativa. Desde principios del 2015 se encuentran activos tres grupos de Cambio Rural II y tres más están próximos a conformarse, todos relacionados con la producción porcina, con el interés puesto en mejorar el manejo productivo y con ello la calidad del producto.

Los grupos se extienden desde las localidades de Cervantes hasta Senillosa, con un perfil heterogéneo de productores que va desde quienes adquieren cuatro o más madres para dar una respuesta rápida a sus necesidades económicas, a través de la diversificación, hasta quienes producen treinta capones semanales y ya han realizado inversiones de capital con el fin de mejorar su producción de carne para la venta en carnicerías. Los más numerosos son los primeros.

Esta diversidad de situaciones hace que la figura de los promotores de Cambio Rural II (profesionales de las ciencias veterinarias e ingenieros agrónomos) sea muy valiosa al momento de ayudar en la búsqueda de una mejor productividad con bajos costos y menores pérdidas.

Las mayores dificultades en la actualidad responden a la falta de experiencia en el manejo, desde el tiempo de gestación de los animales y otras pautas que hacen al éxito del emprendimiento, que pueden revertirse con información técnica y contactos con otros establecimientos. Otro obstáculo que se observa es que si bien la demanda de carne fresca de cerdo ha experimentado un crecimiento en los últimos años, la cantidad de mataderos de la zona es insuficiente. En Río Negro existe sólo uno, en la localidad de J. J. Gómez, que cuenta con habilitación provincial, y próximamente se pondrá en funcionamiento otro en Luis Beltrán, pero aún no se cuenta con establecimientos que cumplan la normativa exigida para una faena con destino federal que permita aumentar el panorama comercial de los productos de Río Negro en otras provincias. En el caso de Neuquén, dentro de la zona del Alto Valle existen dos mataderos municipales: Colonia Nueva Esperanza y Plottier. Este último fue reabierto por un convenio firmado entre el municipio de esa localidad y el de Senillosa.


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