La proeza protagonizada por las pymes

Con el tiempo hubo fracasos pero también éxitos que están a la vista.



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Hace ya 20 años, en septiembre de 1992, la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales significó toda una transformación de la actividad petrolera y, al mismo tiempo, el punto de partida para el surgimiento de emprendimientos productivos que con dispar éxito trataron de acomodarse a las nuevas reglas de juego. Fue el doloroso despertar a una historia en la que, de todos modos, el petróleo continuó siendo el protagonista.

El personal de la exempresa estatal tuvo la opción de retirarse o unirse en sociedades, convirtiéndose en empresarios. Algunas de esas sociedades perduraron en el tiempo, pero otras se disolvieron en tan sólo tres años.

Según los actores de entonces, la caída de los emprendimientos tuvo que ver con una falta de capacitación empresarial: –“conocíamos el oficio, pero poco sabíamos de administración”– agravada por el poco tiempo que tuvieron para crear lazos sociales (quince días). Sumado a eso, cuentan algunos de los emprendedores: “Primero estábamos muy entusiasmados, pero al poco tiempo nos dimos cuenta que el proyecto estaba basado en una mentira atroz, porque las máquinas pasaron a ser obsoletas, entonces quedamos con herramientas viejas y se nos pedía una inversión que no se podía hacer por falta de recursos y experiencia”.

Con la disolución de las sociedades también se fue una fracción de la ciudadanía que vivía en el pintoresco barrio YPF.

La mayoría de los trabajadores regresó a su lugar de origen y otros vendieron sus propiedades generándose un singular recambio en la población que dejó de estar diferenciada entre “los del pueblo y los del barrio”, al desaparecer la garita de ingreso a ese sector de la ciudad.

Ello favoreció a que varios de los trabajadores se unieran en sociedad. Algunas perduraron y hoy son importantes empresas locales como es el caso de Thales, Lihuen o Induslab (ex-Laiap) que funcionan en la actualidad y siguen proyectándose de cara al futuro.

No fue lo ocurrido con otras como Petrocat, Tecprecind, Cavialco (mantenimiento), Máquinas Viales y civiles, Nehuenche (pulling) y Mecanosur (mantenimiento de baterías y plantas), que no prosperaron.

conocimientos

El operario o contratista petrolero tiene un perfil de alta especialización, factor que contribuyó al progreso de sus emprendimientos.

Tras la privatización de 1992


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