La puerta cerrada generó un clima de tensión



NEUQUEN (AN) - El primer objetivo de los dirigentes de la FUC se frustró. Anoche, cuando llegaron desde el centro donde habían participado de una radio abierta para entre otras cosas reclamar por la aparición de Julio López, se encontraron con las puertas del rectorado cerradas. Pidieron entrar, pero desde portería se lo negaron y se generó un fuerte intercambio de palabras entre los empleados y el dirigente Pablo Kraulec.

De inmediato Kraulec a través del teléfonole -ante los periodistas- reclamó por lo sucedido a la rectora Teresa Vega, quien le pidió dos minutos para resolver la situación.

"Nos dijo que no nos abrirán,porque tiene miedo que le ensuciemos el hall", dijo luego Kraulec sobre la resolución de la rectora, con evidente malestar.

Los estudiantes y dirigentes de otras organizaciones -unos treinta-, resolvieron hacer una asamblea en una aula pero, de cualquier manera, aseguraron que se quedarían toda la noche en el lugar.

"Vamos a debatir qué hacemos, es la primera vez que nos cierran la universidad y nos impiden entrar", dijo Kraulec.

¿Puede interpretarse que intentarán ingresar en forma violenta?, se le planteó.

"La decisión es entrar...", respondió y dejó abierto el interrogante.

El dirigente universitario señaló que la decisión de "acampar" en el hall anoche había sido resuelta días atrás y era conocida por las autoridades. Cuestionó que les cerraran las puertas "y que nos expongan ante el personal de portería. No se hacen cargo de las situaciones que general. Igualmente nos vamos a quedar en asamblea, porque ahora llegarán los compañeros de Roca y de Cipolletti".


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