La querella no pudo interrogar a dos policías

La Cámara suspendió los alegatos para hoy. La apelación por Alveal



NEUQUEN (AN)- La tercera audiencia del juicio oral por el asalto al tesorero de Zanon fue tensa. En la sala, porque los abogados de la cerámica sufrieron una derrota en su estrategia destinada a probar que los autores fueron una banda mixta de policías y delincuentes comunes, y en la calle porque medio centenar de trabajadores estuvo exigiendo justicia a gritos en la cara de un grupo de policías que custodió la entrada al edificio.

Las relaciones entre ceramistas y policías nunca fueron buenas. Se vienen enfrentando por los amagues de desalojo de la fábrica bajo control obrero; se le suman las sospechas por los dos extraños asaltos que sufrieron los trabajadores -uno, el que se está juzgando- y tienen su punto culminante en el ataque contra Pedro Alveal, quien perdió un ojo por los balazos que le dispararon durante una represión.

En medio de tanta pulseada, se resolvió postergar para hoy a los alegatos que estaban previstos para ayer. Fue a pedido de los querellantes Mariano Pedrero y Fernando Dalmazzo, los mismos que representan a Alveal (ver aparte).

El robo a Miguel Angel Vázquez, tesorero de Zanon, ocurrió el 11 de mayo de 2002. Los imputados son Nelson Alejandro Gómez Tejada, a quien se atribuye el rol principal, y Juan Antonio Gómez, sindicado como su cómplice.

El tema de la audiencia de ayer fue la fuga que protagonizó Gómez Tejada el 28 de junio de 2002. Y el testigo principa fue el oficial Carlos Bruno, quien relató que el acusado lo sorprendió con un cuchillo, le quitó las esposas, lo dejó maniatado y escapó de la cárcel del Parque Industrial. Eso ocurrió en una cabina telefónica ubicada a escasos metros del muro perimetral, adonde había conducido a Gómez Tejada para que hiciera una llamada.

Los abogados de Zanon sospechan que esa fuga no existió, sino que resultó una devolución de favores a Gómez Tejada por haber asaltado al tesorero de la fábrica. Pero no pudieron interrogar a gusto al oficial Bruno por una cuestión formal que puede explicarse así: la justicia considera al asalto como un episodio desconectado de la evasión, y los abogados están reconocidos como querellantes en el primer delito, pero no en el segundo.

Por ese motivo, los camaristas les recomendaron a Pedrero y Dalmazzo que sólo hicieran preguntas vinculadas con el asalto.

De todos modos, Bruno dejó dos datos interesantes. Reveló que después de maniatarlo, Gómez Tejada hizo una breve llamada telefónica. Y antes de irse, dejó junto al oficial el cuchillo con el cual lo había amenazado. “Creo que lo hizo para que no sospecharan que la fuga estaba arreglada”, dijo el policía. “¿Quiere decir que Gómez Tejada le hizo un favor?”, preguntó sorprendido el defensor Gustavo Vitale. La respuesta fue “sí”.

A otro que no pudieron interrogar los querellantes fue a José Luis Lizama, un sargento primero que intervino en un procedimiento realizado en la casa de Vázquez momentos antes de que se consumara el robo. Para los ceramistas es un testigo clave, pero ayer la Cámara resolvió que no lo consideraba relevante.

NEUQUEN (AN)- Los abogados de la cerámica Zanon siguen esperando que les contesten su apelación por el caso Alveal. En esa causa, fueron en contra de la liberación de los cuatro policías que balearon al joven durante la represión del 25 de noviembre del año pasado.

“La Cámara pidió todo el expediente para verlo antes de tomar una decisión”, informó ayer Mariano Pedrero. La Cámara es la misma que juzga el asalto a la cerámica.

En distintas etapas, los policías que balearon a Alveal fueron acusados de delitos cada vez más leves: primero “tentativa de homicidio”, luego “lesiones graves” y finalmente “lesiones en agresión”.

Durante la movilización de ayer, los ceramistas y la policía se vieron cara a cara en la puerta de Tribunales pero no hubo roces ni incidentes. El ruido de los bombos y tambores

obligó a suspender la audiencia durante varios minutos hasta que Pedrero bajó y les pidió que mantuvieran silencio.


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