La reina no tenía quien le escriba

Un cartero británico robaba las cartas de Isabel II. Luego, enterraba la correspondencia en su jardín.



#

La Reina prefirió no hacer ningún comentario sobre sus cartas desaparecidas.

LONDRES.- Ella prefirió no hacer comentarios, cuando supo por qué varias de sus cartas no llegaban a sus manos. Y él, terminó suspendido y es investigado.

Lo cierto es que un empleado del servicio de correos británico terminó detenido tras ser acusado de robar paquetes postales dirigidos a la Reina Isabel II.

El cartero, Mark Lister, de 60 años, fue arrestado después de que lo vieron escondiendo varios sobres y paquetes en un hoyo excavado en terrenos de la residencia real de Sandringham, en el condado de Norfolk, este de Inglaterra, según informó ayer el diario "The Sun". Esa es una de las residencias preferidas de Isabel II, y donde suele pasar con su familia la Navidad y Año Nuevo.

Alertada por un guardabosques, que vio una furgoneta del Royal Mail (Correos británicos) en las proximidades de la residencia, la policía montó un verdadero operativo de vigilancia.

Los inspectores vieron entonces a Lister cuando sacaba del vehículo una azada y cavaba un profundo pozo en el que luego depositaba varios envíos postales destinados a la Reina.

Aparentemente, la idea del cartero era volver más tarde a revisarlos y, tal vez, devolverlos.

"Con seguridad esperaba que entre los envíos apareciese algo de valor y que la Reina posiblemente no se percatase" de su sustracción, dijeron al periódico fuentes de la policía que ahora están detrás de este caso.

Por ahora, el cartero ha

sido suspendido del servicio, aunque no preso. El hombre está en libertad bajo fianza mientras se investiga más a fondo lo que sucedió con el correo real.

Por su parte, un portavoz de Royal Mail declaró al Sun que el servicio postal británico tiene una política de "tolerancia cero" para con los carteros deshonestos.

"Vamos a demandar a esta gente, que es una minoría dentro del servicio, y que abusa de su posición de confianza", agregó el hombre, enojado.

Una fuente del Royal Mail calificó de "hecho desgraciado" el que a alguien se le hubiese ocurrido la idea de robar la correspondencia a la Reina y dijo que todos los empleados locales de correos están indignados con el actuar del cartero ladrón.


Comentarios


La reina no tenía quien le escriba