LA SITUACIóN EN MEDIO ORIENTE: Ingentes esfuerzos para resucitar proceso de paz

El enviado de EE. UU. está en el Estado hebreo tratando de que israelíes y palestinos se vuelvan a sentar en la mesa del diálogo. Los asentamientos judíos son la principal traba.



JERUSALÉN.- Los esfuerzos diplomáticos se multiplican para resucitar el proceso de paz en Oriente Próximo, con una nueva gira por la región del enviado especial estadounidense, George Mitchell, y una visita relámpago del primer ministro Benjamin Netanyahu a El Cairo.

La intensificación de los contactos diplomáticos llega a una semana de la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Mitchell se reunió ayer en Jerusalén con el presidente israelí, Shimon Peres, recién recuperado de un breve malestar, y con el canciller, Avigdor Lieberman. Anoche se entrevistaba con el ministro de Defensa, Ehud Barak.

Hoy se verá con el primer ministro, Benjamin Netanyahu, antes de mañana hacerlo con el presidente palestino, Mahmud Abas. A la salida de su entrevista con Peres, Mitchell declaró que EE. UU. e Israel "comparten el mismo sentimiento de urgencia" para relanzar el proceso de paz de aquí a final de mes.

También ayer, Netanyahu se entrevistó con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, en El Cairo, por segunda vez desde que asumió el cargo en marzo pasado.

Según su portavoz, Mubarak presionó a Netanyahu para "cesar todas las actividades de colonización".

Justo antes de partir a Egipto, al inicio del consejo de ministros israelí, Netanyahu dijo: "Hemos progresado en algunos puntos. En otros, hay todavía mucho trabajo por hacer. Espero que podamos limar las diferencias para relanzar el proceso. Nosotros no somos de aquellos que ponen obstáculos".

Todas estas conversaciones se centrarán en el cese de la colonización reclamado por los países árabes, Washington y Bruselas.

Las negociaciones de paz están paralizadas desde finales de diciembre del 2008.

El gobierno conservador israelí sólo contempla frenar las construcciones de forma limitada, si bien ha anunciado recientemente el inicio o el proseguimiento de la construcción de 3.000 viviendas en los asentamientos de la Cisjordania ocupada.

Netanyahu sólo contempla una paralización de seis meses de la colonización y no quiere ni oír hablar de una disminución de la construcción en Jerusalén Este (anexionada tras su conquista en junio de 1967). Unos 300.000 colonos israelíes viven en Cisjordania y otros 200.000 están establecidos en una docena de barrios en Jerusalén Este.

Un principio de acuerdo sobre este tema clave permitiría un encuentro tripartito entre Netanyahu, Abas y el presidente estadounidense, Barack Obama, en Nueva York a finales de septiembre, al margen de la ONU. (AFP/DPA)


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