La televisión “patinó” ante el complicado texto del fallo

Washington (EFE).- Después de una jornada cargada de análisis y exposiciones interminables sobre los posibles escenarios electorales, el dictamen del Tribunal Supremo que zanjó la disputa electoral fue, sin duda, demasiado para la televisión.

Tras esperarlo todo el día, periodistas, expertos, analistas legales y comentaristas no podían dar crédito a lo que ocurría: estaban en cámara, tenían el bendito papel en la mano y, sin embargo, no entendían lo que decía.

Y no fue sólo durante unos minutos. Todas las cadenas de televisión, durante casi una hora, estuvieron luchando por entender no ya el trasfondo de la sentencia sino, simplemente, “que decía”.

“Lo tengo en la mano, lo tengo en la mano”, comentaba jubiloso un reportero de la cadena por cable de la NBC, quien ondeaba el documento ante las cámaras mientras le decía a Briam Williams en el estudio: espera, que busco el sumario. Pero el sumario no aparecía, y si estaba, aclaraba poco la situación.

La tarea no fue sencilla. “The New York Times” la compara a “traducir al lenguaje de la calle el manual de instrucciones de montaje de la estación espacial”. Y además, en 5 minutos.

Las figuras de la tele, por supuesto, lo intentaron.

Charles Bierbauer, veterano reportero, fue el primero de la CNN que obtuvo el informe y, lógicamente, se quiso anotar un poroto. Con abrigo, bufanda y nervioso, Bierbauer empezó a leer el dictamen y, a pesar del frío , era patente que, a medida que leía, empezaba a sudar.

Después de un rato, desde el estudio le dieron ayuda y le pasaron la pelota a Robert Cossac, analista legal de la cadena que, no obstante, a penas si pudo adivinar que “El Supremo devuelve el caso al Supremo de Florida”.

El pánico a meter la pata era patente en todas las cadenas y, por supuesto, en las agencias que soltaban, con cuentagotas, boletines de una línea.

Lo que ocurría es que, como se comprobó posteriormente, nadie entendía nada. La pregunta era: “Pero, ¿quien ha ganado?”.

Los más aguerridos, media hora después, se lanzaron a aventurar que “el dictamen era favorable a Bush”, hasta que finalmente ejércitos de abogados lograron aclarar el punto.

Jueces se defienden

Dos jueces del Tribunal Supremo de EE.UU., entre ellos su presidente, rechazaron ayer que esta institución actúe por razones políticas, tras las críticas recibidas por su sentencia que posibilitará la elección de Bush.

Los magistrados William Rehnquist, presidente del alto tribunal estadounidense, y Clarence Thomas -ambos designados por presidentes republicanos y que votaron a favor de ese fallo-, salieron al paso de las acusaciones sobre parcialidad de la corte.

Thomas aseguró que la influencia partidista en esta corte es “cero” y aseguró en esa intervención que “las leyes del mundo político no se aplican a esta institución”.

Al escuchar al magistrado por televisión, el presidente del dijo a los periodistas que coincidía “totalmente” con sus palabras.

“Es un robo”, dice Jackson

Grupos de derechos civiles prometieron ayer protestas masivas contra la decisión de la Corte Suprema en la contienda presidencial y dijeron que los votantes negros fueron privados de sus derechos.

El líder de los derechos civiles Jesse Jackson fustigó como un “robo” la decisión que asestó el golpe final al demócrata Al Gore en su batalla por la Casa Blanca.

Jackson, dos veces candidato presidencial en el pasado, alegó que a los negros, que tradicionalmente votan por demócratas, les “robaron” votos en la elección del 7 de noviembre, debido a una serie de irregularidades en Florida y otros estados. Jackson dijo que los dirigentes de los derechos civiles continuarán sus esfuerzos por lograr que todos los sufragios en Florida, cuyos 25 votos electorales eran la clave para ganar la elección, sean contados. “El frente de los derechos civiles continuará. Continuaremos nuestra búsqueda para lograr que los votos sean contado”, dijo Jackson Jackson dijo que se llevarán a cabo protestas masivas en todo Estados Unidos el 15 de enero, aniversario del asesinato del líder negro Martin Luther King, o el 20 de enero, día de la asunción del nuevo presidente.


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